
La reincorporación de la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) apenas aporta un respiro temporal a la profunda crisis energética que atraviesa Cuba. Aunque la unidad volvió a sincronizarse este lunes por la mañana, las previsiones oficiales continúan anticipando apagones de gran magnitud en todo el país.
La Unión Eléctrica informó que la planta matancera retomó operaciones a las 8:54 a.m., después de permanecer varios días fuera de servicio por una nueva avería en su sistema de caldera. Se trata de otro episodio dentro de una larga cadena de interrupciones que han afectado a la mayor termoeléctrica cubana durante 2026.
La salida más reciente ocurrió el pasado 15 de junio, apenas tres días después de que la instalación hubiera regresado al SEN. En aquel momento, la unidad generaba alrededor de 100 megavatios, una cifra muy inferior a los aproximadamente 330 MW que puede aportar en condiciones óptimas.
Según explicó la dirección de la planta, el problema estuvo relacionado con fallas en varios tubos de la caldera provocadas por defectos en soldaduras que han venido acumulándose durante años.
Sin embargo, el retorno de la Guiteras no modifica sustancialmente el panorama eléctrico nacional. Los datos divulgados por la propia Unión Eléctrica reflejan que la capacidad disponible del sistema sigue muy por debajo de la demanda real del país.
Para el horario de mayor consumo, las autoridades estimaron una disponibilidad cercana a los 1.280 MW frente a una demanda superior a los 3.200 MW. El déficit previsto ronda los 1.920 MW, una cifra que mantiene la perspectiva de extensos cortes eléctricos en la mayoría de las provincias.
Los problemas de la Antonio Guiteras responden también al avanzado deterioro de una infraestructura que opera desde hace décadas sin las inversiones necesarias para garantizar su estabilidad. La planta requiere una reparación integral que el régimen ha pospuesto repetidamente.
Mientras la Guiteras vuelve a aportar energía al sistema, millones de cubanos continúan enfrentando prolongados apagones diarios, una realidad que se ha convertido en uno de los principales factores de descontento social en la Isla.


