El presidente de Chile, el ultraderechista José Antonio Kast, parece decidido a emular con su homólogo argentino, Javier Milei, y también ha puesto en marcha fuertes reducciones presupuestarias en sensibles áreas como educación, salud pública y vivienda
Preocupación en la sociedad chilena ha generado el corte de fondos en la esfera sanitaria, que expertos catalogan como un duro golpe a un sistema ya deprimido, con largas listas de espera, falta de especialistas y déficit de infraestructura.
Desde diversos sectores políticos, autoridades municipales, personal de salud y la ciudadanía en general, se escuchan fuertes cuestionamientos al recorte a esa rama de 413 mil millones de pesos, aproximadamente 464 millones de dólares.
Para los especialistas una disminución de esta magnitud de los recursos puede transformarse en una grave crisis financiera y sanitaria para los centros de salud.
Más de 80 instalaciones de este tipo se verán seriamente afectadas por el recorte de sus fondos. Entre ellas el Hospital Regional de Antofagasta, una zona donde, de acuerdo con las informaciones, se registran altas tasas de cáncer y los pacientes oncológicos hacen largas colas para acceder a la atención médica.
Una situación que podría agravarse por los recortes y que contrasta con el discurso del presidente Kast, quien dijo que la atención a los enfermos de esta dolencia sería una prioridad nacional y que se activarían medidas especiales.
Además, en una carta entregada en el Palacio de La Moneda, sede del gobierno, la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal, que cuenta con más de 70 mil afiliados, rechazó los ajustes que podrían provocar que se paralicen unos 40 programas.
Ese es el caso de los referidos a la salud mental, como el de prevención del suicidio y el de apoyo a niños y jóvenes vulnerables.
Por su parte, Emerson Berríos, presidente de la Confederación de Trabajadores de la Salud Pública, apuntó que ya con los recursos disponibles los establecimientos hospitalarios enfrentan dificultades para contratar personal, ejecutar inversiones y responder a la demanda de atención médica.
Para gran parte de la sociedad, el gobierno del presidente Kast atenta contra el derecho de los chilenos a recibir una atención sanitaria digna y oportuna.
