En un comunicado, la organización que agrupa a fuerzas de izquierda señaló que la administración del presidente Donald Trump y sectores extremistas anticubanos radicados en Miami han montado un proceso mediático aprovechando la 56 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que sesiona desde el lunes en esta capital.
Según el colectivo, ese foro es utilizado como plataforma de agresión contra el pueblo y la Revolución cubana, así como contra otros pueblos de América Latina y el Caribe, región declarada Zona de Paz por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
La agrupación sostuvo que las acciones impulsadas desde Washington buscan convertir a la región en escenario de confrontación, con el respaldo de gobiernos alineados a los intereses estadounidenses.
De esa manera, añade el pronunciamiento, se pretende revivir la Doctrina Monroe, que consideró a las naciones del continente como “patio trasero” de Estados Unidos, un proyecto que el Libertador Simón Bolívar intentó contrarrestar mediante el Congreso Anfictiónico de Panamá hace 200 años.
En este contexto, el FAD consideró urgente fortalecer la unidad de las organizaciones sociales del mundo para enfrentar lo que calificó como una estrategia imperial destinada a financiar y promover acciones de guerra cultural, mediática y subversiva contra los pueblos latinoamericanos.
En ese sentido, el colectivo condenó la presencia en la Asamblea General de la OEA de los opositores José Daniel Ferrer y Rosa María Payá, junto a otros activistas, a quienes calificó de mercenarios y acusó de intentar hablar ilegítimamente en nombre del pueblo cubano.
“En el marco del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, convocado por el Libertador Simón Bolívar, reafirmamos nuestro compromiso de hacer viva su proclama de unidad, paz e integración de la región para enfrentar la dominación del imperialismo norteamericano”, expresó la organización.
El documento añade que Cuba ha demostrado históricamente la fortaleza moral e ideológica necesaria para preservar la continuidad de su proyecto social y defender su autodeterminación.
El FAD ratificó además su solidaridad con el pueblo y el Gobierno cubanos, así como con otros pueblos de la región que, según indicó, luchan por su soberanía, entre ellos Bolivia.
También rechazó la injerencia de Estados Unidos en procesos electorales latinoamericanos y mencionó particularmente los casos de Colombia y Perú.
“Nuestro firme compromiso es continuar la lucha por la soberanía, la autodeterminación y la justicia social de nuestros pueblos”, concluye la declaración.
car/ga

