París, 26 sep.- El papa León XIV ofreció hoy su gran misa en la capitalina Plaza de la Concordia, donde habló de felicidad y pertenencia, en un mensaje que pareció contar con un sentido universal en medio de los problemas del orbe.
Durante la intervención ecuménica del Santo Padre, la búsqueda de felicidad, pertenencia y sentido se presentó no solo como una cuestión religiosa, sino también como un problema social de alcance mundial, comentó el canal France 24.
En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud advierte que alrededor de una de cada seis personas en el planeta experimenta soledad, un fenómeno asociado al deterioro de la salud física y mental y a cientos de miles de muertes cada año.
La evidencia refuerza así una de las ideas centrales del jefe de la Iglesia católica en su intervención, al considerar que disponer de más cosas no significa necesariamente vivir con mayor bienestar, vínculos más sólidos o un propósito más claro.
Frente a ese escenario, valores mencionados durante la intervención como la fraternidad, la solidaridad, la justicia y el cuidado del otro adquieren una dimensión que supera cualquier credo, comenta France 24.
Cuando el mensaje reivindica que cada ser humano debe ser tratado como una persona y no como “un número, una identidad o una matrícula”, coloca el tema en el centro de una discusión contemporánea sobre dignidad humana en las sociedades modernas.
Antes de llegar al escenario preparado para la ceremonia religiosa en la Plaza de la Concordia, León XIV debió atravesar un mar de personas y bendecir sobre la marcha a una treintena de bebés, en su recorrido desde el Arca de Triunfo y a lo largo de los Campos Elíseos.
En el fondo de este proceso, en el público aparecieron banderas de diferentes países, incluidas las del Líbano e Irak, separado del papamóvil por un cordón de 12 mil policías y gendarmes, apoyados por miles de voluntarios.
La lenta marcha del sumo pontífice a la Plaza de la Concordia obligó a la seguridad personal del jefe del Vaticano a realizar el recorrido a pie, como lo mostró el canal de televisión BFMTV.
Antes de comenzar la gran misa, se escucharon cánticos de un coro de más de mil representantes de 34 iglesias diferentes del país y el orbe, emplazado en la Plaza de la Concordia. (Fuente: Prensa Latina)

