Una de las catástrofes naturales más devastadoras de los últimos años golpeó este miércoles el norte de Nepal tras registrarse una riada repentina de gran magnitud a lo largo del río Bhote Koshi, en la provincia de Bagmati (centro).
El desastre, concentrado principalmente en el distrito fronterizo de Rasuwa, deja hasta el momento un saldo trágico de al menos 160 fallecidos y más de 600 desaparecidos.
La masa de agua destruyó a su paso poblados enteros, zonas comerciales, redes viales y proyectos de infraestructura estratégica.
El origen de la crecida responde a un evento sísmico en la región limítrofe con el Tíbet. De acuerdo con reportes preliminares, un temblor de magnitud 4,4 registrado a 10 kilómetros de profundidad provocó un masivo deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente el cauce del río en territorio chino.
El posterior colapso de este dique natural liberó de forma violenta miles de metros cúbicos de agua y lodo, los cuales impactaron con extrema fuerza a comunidades como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, interrumpiendo el tránsito por una de las principales rutas terrestres de integración comercial entre Nepal y China.
La magnitud del impacto provocó severos daños en el aparato productivo y de transporte. Informes de la Dirección de Carreteras confirmaron el colapso de 27 puentes, entre ellos 22 estructuras de hormigón y cinco de tipo Bailey.
La fuerza de la corriente golpeó de manera directa las instalaciones del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, obra que se encontraba lista para iniciar fase de pruebas.
El incidente generó serias afectaciones y dejó atrapados e incomunicados a unos 60 trabajadores en el interior de los túneles del complejo energético.
La afectación de la actividad económica se extendió al sector financiero y de servicios. La Asociación de Banqueros de Nepal reportó la destrucción total de nueve sucursales en la zona de desastre. Se perdió contacto con 26 empleados de las entidades.
Ante el nivel de destrucción, el Ejecutivo declaró el estado de desastre por un lapso de tres meses en el distrito de Rasuwa para coordinar la intervención estatal de emergencia.
El presidente de Nepal, Ram Chandra Paudel, dirigió un mensaje urgente a las fuerzas de seguridad, agencias gubernamentales, organizaciones sociales y a la ciudadanía para volcar todos los recursos materiales y humanos disponibles en el rescate de las víctimas.
Fuente: agencias varias

