Muere Laura Cardoso y Brasil pierde una actriz histórica
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Muere Laura Cardoso y Brasil pierde una actriz histórica

Laura Cardoso murió a los 98 años en São Paulo y dejó tras de sí una de las carreras más extensas de la dramaturgia brasileña. La actriz falleció durante la noche del lunes 17 de agosto de 2026, después de sentirse mal en su vivienda del barrio de Sumaré, en la zona oeste de la ciudad. La noticia fue confirmada por su familia a través de la cuenta oficial de la intérprete en Instagram.

“Nuestra gran estrella se ha despedido de nosotros. Laura Cardoso estará para siempre en nuestros corazones”, señaló el mensaje publicado para comunicar su muerte.

Con más de ocho décadas de trayectoria, Cardoso fue testigo y protagonista de la transformación de la cultura audiovisual de Brasil. Comenzó en la radio cuando todavía era adolescente, participó en los primeros años de la televisión, trabajó en teatro y cine y continuó vinculada a la actuación prácticamente hasta el final de su vida.

Una carrera que comenzó en la radio

Laura Cardoso nació como Laurinda de Jesus Cardoso Balleroni el 13 de septiembre de 1927 en São Paulo. Hija de inmigrantes portugueses, entró en contacto con la actuación desde muy joven.

A los 15 años comenzó a trabajar en radionovelas de Rádio Cosmos, en una época en la que la radio constituía uno de los principales espacios de entretenimiento y ficción para el público brasileño.

La experiencia frente a los micrófonos sería el primer capítulo de una carrera que posteriormente se trasladaría a los escenarios y a la televisión.

En 1952 llegó a la pantalla chica con Tribunal do Coração, de TV Tupi. El debut se produjo apenas dos años después de la inauguración de la primera emisora de televisión de Brasil y convirtió a Cardoso en parte de la generación que ayudó a construir la dramaturgia televisiva del país.

De la televisión pionera a las grandes telenovelas

Durante las décadas siguientes, la actriz trabajó para distintas emisoras y participó en una extensa lista de producciones. Su experiencia en el teatro y la radio le permitió adaptarse a un medio que todavía estaba definiendo sus propias formas de narrar.

En 1981 comenzó su etapa en TV Globo con Brilhante, novela escrita por Gilberto Braga. Desde entonces, su rostro se volvió habitual en las producciones de la cadena y su nombre quedó asociado a algunas de las telenovelas más populares de Brasil.

Entre sus trabajos se encuentran Mujeres de arena, A Viagem, Irmãos Coragem, Explode Coração, Chocolate con pimienta, Duas Caras, Camino de las Indias, Gabriela, Sol naciente y El otro lado del paraíso.

En Camino de las Indias interpretó a Laksmi Ananda, personaje de una producción que alcanzó repercusión internacional y obtuvo el Emmy Internacional a la mejor telenovela.

Su último trabajo en una telenovela fue A Dona do Pedaço, emitida en 2019. Allí interpretó a Matilde, uno de los personajes de la trama protagonizada por Juliana Paes.

La televisión, sin embargo, fue solo una parte de una trayectoria que superó ampliamente el centenar de trabajos entre diferentes medios y formatos.

El teatro como otra gran escuela

Antes y después de convertirse en un rostro popular de las telenovelas, Laura Cardoso mantuvo una relación estrecha con el teatro.

Entre sus actuaciones más reconocidas figuran Vem Buscar-me que Ainda Sou Teu y Vereda da Salvação. Por ambos trabajos recibió el Premio Shell de teatro, uno de los reconocimientos más importantes de las artes escénicas brasileñas.

La experiencia teatral tuvo un peso decisivo en su formación como intérprete. En los escenarios trabajó con diferentes generaciones de autores, directores y actores, consolidando un estilo que posteriormente trasladaría a la televisión y al cine.

Cardoso nunca dejó que su enorme popularidad televisiva desplazara su vínculo con el escenario. Para ella, la actuación se mantuvo como un oficio que exigía preparación y aprendizaje constante.

También dejó una huella en el cine

El cine fue otro de los territorios recorridos por la actriz. Su debut en la pantalla grande ocurrió en 1964 con Imitando o Sol.

A lo largo de las décadas participó en más de una veintena de películas, entre ellas Tierra extranjera, dirigida por Walter Salles; A través de la ventana, de Tata Amaral, y Copacabana, de Carla Camurati.

Su trabajo cinematográfico también recibió reconocimientos. Por A través de la ventana obtuvo en 2000 el premio a mejor actriz en el Festival de Cine Brasileño de Miami.

Al año siguiente recibió otro reconocimiento por Copacabana.

Aunque el gran público la identificó principalmente con las telenovelas, su filmografía confirmó la amplitud de una carrera que nunca quedó limitada a un solo formato.

Los reconocimientos a una trayectoria excepcional

La dimensión de su carrera se reflejó también en los premios y homenajes recibidos a lo largo de los años.

Cardoso obtuvo varios reconocimientos de la Asociación Paulista de Críticos de Arte, premios Shell por sus actuaciones teatrales y el Premio Oscarito del Festival de Cine de Gramado, concedido por su contribución al cine brasileño.

En 2006 recibió además la Orden del Mérito Cultural, una de las principales distinciones otorgadas por el Estado brasileño a personalidades vinculadas con la cultura.

El reconocimiento llegó también desde la propia televisión. En 2025 fue homenajeada con una estrella en el Paseo de la Fama de los Estudios Globo, en una muestra del lugar que ocupaba dentro de la memoria de la televisión brasileña.

Una actriz que siguió trabajando después de los 90

La edad nunca significó para Cardoso el abandono de la profesión. Su último proyecto cinematográfico fue Dona Rosinha, un cortometraje de 2025 centrado en el abandono de las personas mayores. La actriz asumió allí el papel protagonista y volvió a ponerse frente a una cámara cuando ya tenía 97 años.

El trabajo tenía además una particular relación con su propia generación, al abordar las dificultades que atraviesan muchos adultos mayores frente a la soledad y el abandono familiar.

Ese mismo año, Cardoso continuó apareciendo vinculada a producciones de Globo y participó en una emisión especial de fin de año junto a su bisnieto. Su permanencia profesional hasta una edad tan avanzada convirtió su trayectoria en un caso excepcional dentro de la actuación brasileña.

Una vida atravesada por la transformación cultural de Brasil

La importancia de Laura Cardoso no se mide únicamente por la cantidad de producciones en las que participó.

Su carrera comenzó cuando la radio dominaba el entretenimiento popular, continuó durante la aparición de la televisión y atravesó la expansión de las telenovelas, las transformaciones del cine brasileño y la llegada de nuevas plataformas y formas de consumo audiovisual.

En ese recorrido compartió escena con varias generaciones de intérpretes y trabajó bajo las órdenes de numerosos directores. También fue una referencia para actores más jóvenes que la reconocían no solo por sus personajes, sino por su disciplina y permanencia en el oficio.

En entrevistas concedidas durante sus últimos años, Cardoso defendió repetidamente el valor de la cultura y de la actuación como herramientas de formación social.

Una de sus frases más recordadas resume esa concepción: “Un país sin cultura muere”.

El legado de una pionera

La muerte de Laura Cardoso cierra una trayectoria que comenzó hace más de 80 años, pero su trabajo permanece ligado a una parte fundamental de la historia cultural brasileña.

Desde las radionovelas de su adolescencia hasta sus últimos trabajos audiovisuales, la actriz atravesó prácticamente todas las etapas de evolución de la dramaturgia del país.

Fue pionera de la televisión, protagonista de grandes telenovelas, intérprete teatral reconocida y actriz de cine premiada. También consiguió algo poco frecuente en una profesión marcada por la renovación constante: mantenerse vigente durante generaciones sin dejar de asumir nuevos personajes.

Laura Cardoso murió a los 98 años, pero su trayectoria quedó incorporada a la memoria artística de Brasil. Su historia profesional permite seguir, a través de una sola actriz, buena parte de la evolución del teatro, el cine, la radio y la televisión brasileños durante el último siglo.

 

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