
La actriz y directora teatral Doris Gutiérrez, una de las figuras más reconocidas de la escena cubana, falleció en La Habana a los 80 años tras padecer cáncer, según confirmaron personas cercanas a su familia. Su muerte pone fin a una trayectoria de varias décadas dedicada al teatro y la televisión.
Nacida en Las Tunas, inició su vida pública durante la Campaña de Alfabetización y posteriormente se formó en la Escuela Nacional de Arte. Integró agrupaciones emblemáticas como Joven Teatro, Teatro Estudio y la Compañía Hubert de Blanck, donde desarrolló buena parte de su carrera como actriz y directora.
Entre las puestas en escena que dirigió figuran Los soles truncos, Electra o la caída de las máscaras, Los días felices y Las criadas. Su trabajo fue ampliamente reconocido dentro del teatro cubano por varias generaciones de artistas.
En televisión alcanzó gran popularidad con el personaje de Dominique Lafont en la serie Tan lejos y tan cerca. Años después recordó que ese regreso a la pantalla le permitió reencontrarse con el público y disfrutar nuevamente del ejercicio de la actuación.
Quienes la conocieron destacan que siempre se consideró actriz antes que directora y defendió el teatro como el espacio donde el intérprete establece un vínculo directo con los espectadores.
Su fallecimiento representa una pérdida para la cultura cubana y para varias generaciones que siguieron su trabajo en los escenarios y la televisión.


