El próximo 4 de julio, el Proyecto Lucas estará soplando velitas mientras prepara el camino para celebrar sus primeros treinta años de fundado.
En esa fecha se lanzará la campaña que acompañará todas las acciones previstas en la capital del videoclip cubano. En medio de los complejos tiempos que corren, y con la convicción permanente de reinventarse para crecer y llegar a un mayor número de seguidores, el Proyecto Lucas se propone acercarse a los teleluqueños con una nueva propuesta televisiva y con el propósito de llevar espectáculos a la mayor cantidad posible de comunidades.
A través de una narrativa discursiva que, en voz de sus conductores, se distingue por la improvisación y la informalidad, dentro de estados de reflexión que abarcan los conceptos formales del universo audiovisual, Lucas incorpora lo anecdótico, las historias contadas detrás de cámaras y las narraciones surgidas en las redes sociales. Al mismo tiempo, privilegia el análisis, el comentario y la valoración especializada desde la perspectiva de los miembros de los jurados que otorgan los premios homónimos. Porque Lucas es un todo inclusivo que reafirma su vocación integradora desde todas las aristas posibles.
Del mismo modo, criterios, inconformidades, agradecimientos y sugerencias son expresados con total libertad para contribuir al perfeccionamiento del proyecto. Todo ello tiene en las redes sociales un complemento indispensable para sostener una mirada sólida alrededor del fenómeno audiovisual.
Voces que llegaron por vez primera
A lo largo de estos años, Lucas ha sabido convertirse en una vitrina para rostros noveles que han encontrado en el videoclip una forma diferente de expresión. Esta categoría reconoce a aquellos intérpretes que, con una carrera ya consolidada o no, presentan por primera vez un audiovisual en el espacio.
Afortunadamente, muchos de esos nombres han regresado posteriormente con nuevas propuestas; otros, aun sin repetir su presencia, han dejado obras cuya calidad se ha convertido en referente dentro del panorama cultural cubano.
Entre ellos figuran Juego de Manos, Buena Fe, Aceituna Sin Hueso, Dúo Karma, Haydée Milanés, Aldo López-Gavilán, Diana Fuentes, Ballet Lizt Alfonso, Harold López-Nussa, DJ Lejardi, El Micha, Josquín Clerch, Deja Vu, Niurka González, Alain Pérez, Ibeyi, Roberto Fonseca, Seycel, Ruido Blanco, Carlo Fidel, Yuko Fong junto a Rumberos de Cuba, Daniel, Camila Guevara y el Grupo Vocal Desandann, entre muchos otros.
Más allá de lo visible
Las voces interpretativas que cobran vida a través de Lucas, cada una a su manera, confirman cuánto depende este universo creativo del trabajo en equipo. Una maquinaria de realización que siempre cuenta con una figura esencial: el director audiovisual.
Joseph Ros, X Alfonso, Alejandro Pérez, Rudy Mora, Orlando Cruzata, Ian Padrón, Alfredo Ureta, Santana, Pavel Giroud, José Rojas, Manuel Ortega y Yeandro Tamayo constituyen nombres referenciales dentro del crecimiento de Lucas. A ellos se suman creadores más jóvenes como Felo, Freddy Looms, Anthony Bravo y Los Datways, figuras que responden a las exigencias conceptuales de la contemporaneidad sin olvidar la cantera de la que han bebido. Gracias a ello, hoy puede hablarse de una verdadera escuela del audiovisual hecho en Cuba.
De cara al aniversario
Hablar de Lucas es también hablar de familia, cobijo y entrega colectiva en busca de un mismo propósito. Rostros fundadores como Tony Arroyo, Hirán Vega y Edith Massola, junto a otros colaboradores como Rigoberto Ferrera, Frank Abel, Luis Silva y Paula Rodríguez, fueron pioneros de una forma de expresión que distingue la esencia y el espíritu de Lucas.
Hoy, Rachel González, Michel Pentón, Ary Fonseca, Luis Enrique Carriere, Ángel Ernesto y un nuevo rostro que próximamente se incorporará tienen la responsabilidad de continuar este camino de casi treinta años, que ha contribuido a posicionar al videoclip cubano como una manifestación artística joven, pero aún con mucho por ofrecer y revelar.
Son tres décadas en las que, entre aciertos y desencuentros, generaciones completas de melómanos —y también de quienes no lo son— han disfrutado en teatros de espectáculos concebidos a la altura de las grandes producciones, incluso con recursos limitados. Quizás ello se deba a que su principal impulsor, Orlando Cruzata, ha sabido transmitir tanto a quienes iniciaron la aventura como a quienes hoy la continúan la responsabilidad ética que implica hacer un entretenimiento comprometido con los creadores y los consumidores del videoclip realizado en Cuba o por cubanos.