
Foto: István Ojeda Bello
La Serie Nacional de Beisbol 65 echó a rodar este domingo con 16 equipos y un calendario recortado a 44 partidos por conjunto, en una edición que regresa al formato zonal, diseñado para reducir los traslados y el gasto de combustible en medio de la crisis energética que enfrenta el pueblo cubano, producto del recrudecimiento del bloqueo.
La fase clasificatoria se extenderá hasta el 22 de diciembre, con los 16 equipos repartidos en dos grandes zonas geográficas –Occidente y Oriente– y cuatro grupos de igual número de integrantes cada uno.
Cada selección disputará 24 partidos frente a los rivales de su propio grupo y 20 contra los del grupo vecino dentro de su misma zona. Lo más llamativo del esquema es que durante toda la fase regular no habrá cruces entre equipos occidentales y orientales: esos enfrentamientos quedan reservados exclusivamente para la final nacional.
En el Occidente, el Grupo A reúne a Pinar del Río, Artemisa, Isla de la Juventud e Industriales, mientras el B lo integran Mayabeque, Matanzas, Cienfuegos y Villa Clara. En Oriente, el Grupo C agrupa a Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey y Las Tunas, y el D a Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.
Este calendario deja menos margen de recuperación para quienes atraviesen una mala racha durante la fase clasificatoria, de ahí que una barrida en contra puede resultar fatal en las aspiraciones de cada elenco.
La postemporada también llega con novedades. Los playoffs zonales adoptarán el sistema Page, con series al mejor de tres partidos en el estadio del equipo mejor clasificado. En cada zona, el primero se medirá al segundo y el tercero al cuarto. El ganador del duelo entre los dos primeros avanzará directo a la final zonal; el perdedor recibirá una segunda oportunidad y se enfrentará al vencedor entre tercero y cuarto.
Los campeones de Occidente y Oriente disputarán después una final nacional al mejor de siete partidos.
Los Cocodrilos de Matanzas, actuales monarcas de la pelota cubana, lucen como uno de los equipos más sólidos para discutir nuevamente el campeonato. Junto a ellos, en el occidente hay otro serio candidato al título, los vigentes campeones de la Liga Élite, Industriales.
Cocodrilos y Leones presentan, sobre el papel, las nóminas más profundas en la zona occidental. Junto a ellos, deben avanzar a los playoffs los dos elencos que mejores resultados obtengan en una contienda corta, en la cual la preparación física será determinante.
Pinar, Villa Clara, Artemisa y Mayabeque son los principales candidatos para acompañar a los azules y los actuales campeones. Estos cuatro parten con armas parejas para enfrentar la contienda, pero con Alfonso Urquiola y Ramón Moré en cada uno de los banquillos Vegueros y Azucareros pueden dar este año un salto de calidad.
Cienfuegos y la Isla de la Juventud siguen en plena reconstrucción y desarrollo de sus jóvenes plantillas. Una actuación sobresaliente para Elefantes o Piratas sería una verdadera sorpresa.
En el Oriente, Las Tunas es el equipo de referencia. Los Leñadores se lo han ganado con su estabilidad en los últimos años, aunque esta vez su cuerpo de lanzadores nos deja más dudas que certezas.
Camagüey, reforzado por jugadores de otras provincias, es otra de las novenas a tener en cuenta. Miguel Borroto posee, en esta nueva oportunidad, las armas para avanzar en la competencia.
Santiago de Cuba, Sancti Spíritus, Holguín y Granma deberán dar dura batalla en una zona donde la ofensiva parece muy por encima de la calidad de los lanzadores. En este grupo de cuatro selecciones, Avispas y Gallos son nuestros favoritos para estar en los playoffs, junto a Toros y Leñadores.
En la trinchera opuesta, Ciego parece estar inmerso en una temporada de transición y crecimiento para regresar a planos estelares; mientras, Guantánamo nos tiene acostumbrados a campañas muy discretas con nóminas similares a la que presenta en este curso.
Los pronósticos están para romperse y en una campaña tan corta mucho más. El terreno dirá la última palabra en una serie que ya le ganó a las dificultades enfrentadas por todos.

