“Lo que hay es palo y miseria”: Reportan cerca de 2 mil acciones represivas en medio año en Cuba
Sumario
- El Observatorio Cubano de Derechos Humanos denuncia que la represión se intensifica en Cuba a medida que se profundiza la crisis económica.
- Activistas, periodistas y presos políticos se cuentan entre los más afectados por la respuesta violenta y el hostigamiento de las autoridades, según el informe del primer semestre de 2026.
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) documentó al menos 1.949 acciones represivas en Cuba durante el primer semestre de 2026, entre ellas detenciones arbitrarias, retenciones ilegales en viviendas y abusos contra presos políticos y de conciencia, según un informe divulgado este martes por la organización.
En declaraciones a Martí Noticias, Yaxys Cires, jefe de Estrategias del OCDH, con sede en Madrid, afirmó que las cifras reflejan un deterioro de la situación de los derechos humanos en la isla en medio de la crisis económica y social.
“Con estos datos estamos denunciando y demostrando que la situación del ejercicio de los derechos humanos en Cuba sigue agravándose en la medida en que se profundiza la decadencia y la crisis socioeconómica del régimen actual”, dijo Cires.
Durante los primeros seis meses del año, el OCDH registró 257 detenciones arbitrarias y 488 retenciones ilegales de personas en sus propias viviendas.
La Habana, Camagüey, Santiago de Cuba, Matanzas y Villa Clara fueron las provincias con mayor número de incidentes documentados. En al menos 50 casos, según la organización, se produjo el uso de la violencia.
Enero, abril y mayo fueron los meses con mayor número de acciones represivas.
El 36,5% de los incidentes documentados afectó a mujeres y el 63,5% a hombres.
Cires explicó que entre las prácticas denunciadas se encuentran las restricciones de movimiento contra activistas, opositores y otros ciudadanos, así como la respuesta de las autoridades ante las protestas por la falta de servicios básicos.
“Estamos hablando de retenciones de activistas, opositores y ciudadanos de a pie en sus propias casas para que no puedan salir a ejercer determinados derechos. Estamos hablando de represión en contra de aquellas personas que se manifiestan reclamando agua o electricidad”, señaló.
«Una muerte en cámara lenta»
El informe documentó además al menos 300 acciones represivas en el ámbito carcelario, principalmente contra presos políticos y de conciencia, y 50 denuncias de actuaciones contra sus familiares.
Cires expresó especial preocupación por las condiciones de las personas encarceladas por motivos políticos y denunció la falta de alimentación, medicamentos y atención médica adecuada en las prisiones.
“Los presos políticos y de conciencia, que de por sí ya tienen que soportar estar injustamente encarcelados, allí en las prisiones son sometidos a torturas físicas, psicológicas, a hambre, a miseria, a escasez de medicinas y a la ausencia de tratamientos adecuados para su salud”, afirmó.
“Es una situación gravísima y nosotros la estamos calificando como una muerte en cámara lenta”, agregó.
Los periodistas independientes estuvieron entre los sectores más afectados durante el semestre, con 91 casos documentados por la organización.
Solo en junio, la red de observadores del OCDH registró al menos 299 acciones represivas, entre ellas 47 detenciones arbitrarias y 252 incidentes clasificados como otros abusos.
Durante ese mes, la organización documentó 60 violaciones contra presos políticos, presos comunes y sus familiares, además de cercos policiales a viviendas, citaciones, amenazas, hostigamientos y procesos judiciales.
Según el informe, gran parte de las detenciones estuvieron relacionadas con protestas pacíficas motivadas por los prolongados apagones, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida, así como con el ejercicio de las libertades de expresión, prensa, religión y reunión.
Entre los casos documentados se encuentran las detenciones de manifestantes en La Habana y Santiago de Cuba, incluidos adolescentes y menores de edad; los operativos realizados en Contramaestre tras las protestas registradas en esa localidad; el arresto de periodistas independientes, creadores de contenido y activistas, y acciones contra líderes religiosos.
El OCDH también recibió denuncias sobre el uso excesivo de la fuerza, golpizas, incomunicación, desapariciones de corta duración y amenazas contra personas después de ser liberadas.
El informe fue divulgado cuando se aproxima el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021, las mayores manifestaciones antigubernamentales registradas en Cuba en décadas.
Cires cuestionó que las autoridades cubanas busquen mejorar sus relaciones internacionales mientras, según afirmó, persisten las violaciones de derechos humanos dentro del país.
“Llama la atención cómo el régimen está más preocupado por tener buenas relaciones con Europa o tener un diálogo con Estados Unidos, cuando para la gente, para los ciudadanos cubanos, lo que hay es palo y miseria. Esto es éticamente inaceptable”, declaró.
“El futuro de Cuba, sin lugar a duda, pasa por el reconocimiento de las libertades y los derechos humanos de todo el pueblo cubano”, concluyó Cires.

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