Lázaro Bruzón a quienes justifican la represión en Cuba: «Que nadie se queje cuando llegue su hora de rendir cuentas»
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Lázaro Bruzón a quienes justifican la represión en Cuba: «Que nadie se queje cuando llegue su hora de rendir cuentas»

Lázaro Bruzón a quienes justifican la represión en Cuba: «Que nadie se queje cuando llegue su hora de rendir cuentas»

Lázaro Bruzón reflexiona sobre el adoctrinamiento y la libertad en Cuba. © Facebook/Lázaro Bruzón y CIberCuba/SORA
Lázaro Bruzón reflexiona sobre el adoctrinamiento y la libertad en Cuba. Foto © Facebook/Lázaro Bruzón y CIberCuba/SORA

El Gran Maestro cubano de ajedrez Lázaro Bruzón, una de las voces críticas del régimen desde el ámbito deportivo, cuestionó a quienes todavía justifican la represión política en Cuba y advirtió que el acceso a la información ha terminado con las excusas de quienes defienden conscientemente al sistema.

En una extensa reflexión publicada en su perfil de Facebook, Bruzón abordó el adoctrinamiento que marcó a varias generaciones de cubanos, el papel de internet en el despertar de la conciencia política y la responsabilidad de quienes, según su criterio, continúan respaldando la represión.

«Ese mal no será eterno. Habrá cambios y habrá justicia. Hoy todos tenemos acceso a los datos, a la historia, a la evidencia. Cada quien puede elegir el bando que quiera, pero que nadie se queje cuando llegue su hora de rendir cuentas. Ya no hay excusas, ya ese cuento de la ‘confusión’ no funciona», escribió.

El ajedrecista, quien ha mantenido una posición pública crítica hacia el Gobierno cubano en los últimos años, comenzó su análisis respondiendo a un debate recurrente entre los cubanos: cuándo debieron comprender la verdadera naturaleza del sistema político instaurado en 1959.

Para Bruzón, no es justo examinar el pasado sin tener en cuenta las condiciones en que crecieron generaciones enteras, sometidas desde la infancia a una educación que presentaba la Revolución y a sus dirigentes exclusivamente desde una perspectiva favorable.

Recordó que, durante décadas, solo una minoría de cubanos contaba con las herramientas y el entorno familiar necesarios para cuestionar el discurso oficial. En su propio hogar, explicó, nunca se hablaba de política ni se discutía el sistema.

«Ese fue el diseño: moldearte desde pequeño para que no veas otra verdad», afirmó, al referirse a la influencia de la propaganda en las escuelas, los medios de comunicación y la vida cotidiana.

Su reflexión incluye también una distinción que considera esencial para comprender el deterioro de Cuba: el daño causado por el sistema, sostiene, no puede medirse únicamente a través de indicadores económicos.

«La economía nunca fue el daño principal. El daño fue moral, cívico, humano. El daño fue la cancelación total de la libertad», expresó.

Según Bruzón, el problema fundamental de Cuba es el sistema político impuesto en 1959, que, a su juicio, eliminó las libertades individuales y dividió a los ciudadanos entre quienes eran considerados revolucionarios y quienes eran señalados como traidores.

El Gran Maestro identificó el acceso a internet como uno de los acontecimientos que más han contribuido a transformar la manera en que los cubanos comprenden la historia y la realidad de su país.

Considera que la posibilidad de consultar fuentes diversas, contrastar versiones y conocer acontecimientos que antes permanecían fuera del alcance de la mayoría ha debilitado la capacidad del Gobierno para imponer una interpretación única de los hechos.

«La llegada del internet y la posibilidad de contrastar, verificar y aprender directamente de la historia le arrancaron la máscara al régimen», sostuvo.

En ese sentido, argumentó que las condiciones actuales son diferentes a las que existían cuando la población dependía casi exclusivamente de la televisión estatal, la prensa oficial y los contenidos impartidos en las escuelas.

La reflexión adquirió un tono especialmente crítico cuando Bruzón se refirió a las discusiones públicas sobre Anna Bensi, la joven cubana cuyo caso ha provocado numerosas expresiones de solidaridad y denuncias de represión.

El ajedrecista contó que había escuchado a Luis Dener analizar un programa de La Joven Cuba en el que, según su interpretación, tres participantes intentaban justificar la represión contra Bensi y presentarla como responsable de lo ocurrido.

También cuestionó que, mientras se defendían esas posiciones, se expresara indignación por las críticas dirigidas a Gabriela, vinculada al programa oficialista Con Filo, por haber viajado a México para cursar una maestría en derechos humanos.

«Es grotesco», afirmó Bruzón, quien utilizó palabras particularmente duras para rechazar lo que considera una doble moral en el tratamiento de ambos casos.

A su juicio, quienes participan en espacios destinados a desacreditar a las personas que cuestionan al Gobierno forman parte de una estructura de comunicación que contribuye a sostener el sistema político cubano.

El ajedrecista insistió en que, a diferencia de décadas anteriores, hoy resulta mucho más difícil justificar determinadas posiciones alegando desconocimiento de los hechos.

«Esa es la diferencia de esta época: la información liberó al cubano, y al mismo tiempo dejó en evidencia a quienes todavía se prestan para lavarle la cara a la dictadura», concluyó.

La defensa de la libertad de expresión y la denuncia de los abusos en Cuba se han convertido en temas recurrentes en las intervenciones públicas de Bruzón.

A principios de octubre, el Gran Maestro rechazó los consejos de quienes le recomiendan guardar silencio sobre la situación cubana y defendió que denunciar lo que ocurre en el país trasciende las diferencias ideológicas.

En aquella ocasión, explicó que recibe mensajes de personas que le aconsejan no involucrarse en asuntos políticos porque consideran que sus declaraciones no conseguirán cambiar la realidad. Sin embargo, reafirmó su decisión de continuar expresándose públicamente.

Este martes también denunció el abandono de antiguos deportistas cubanos, a quienes describió como personas utilizadas por el sistema mientras obtenían resultados deportivos y posteriormente relegadas cuando dejaron de ser útiles para la propaganda oficial.

En esa reflexión reconoció que él mismo pasó años dentro de las estructuras deportivas cubanas sin comprender plenamente, según sus palabras, la función política que desempeñaban los éxitos de los atletas.

Su trayectoria personal ayuda a entender el origen de estas posiciones. Bruzón, campeón mundial juvenil de ajedrez en 2000 y una de las figuras más destacadas de la historia de esta disciplina en Cuba, abandonó la Isla en 2018 después de una extensa carrera representando al país.

En una entrevista concedida en abril de 2026, relató cómo su salida de Cuba y los conflictos posteriores con las autoridades deportivas lo llevaron a revisar sus antiguas convicciones y estudiar con mayor profundidad el funcionamiento del sistema político.

Durante aquella conversación explicó que su proceso de transformación personal no ocurrió de manera inmediata, sino a partir de experiencias que lo hicieron cuestionar ideas que había aceptado durante buena parte de su vida.

Ese recorrido es precisamente uno de los elementos centrales de su nueva publicación: Bruzón reconoce las dificultades que enfrentaron quienes crecieron bajo el adoctrinamiento oficial, pero considera que la disponibilidad actual de información exige una responsabilidad distinta a quienes siguen defendiendo la represión.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.


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