Gustavo de la Torre Morales
Cubainformación
La noche de este 5 de septiembre, en el programa de televisión La Sexta Columna, se presentó el material RevoluciOff, dirigido por Carlos Pastor. ¡Sorpresa! De principio a fin, dedicado por completo a condenar, descaradamente, a Cuba.
Pero no vayamos tan rápido, porque era de esperar esta pantomima del Grupo Atresmedia Corporation, cuyo accionista principal es el Grupo Planeta, el cual controla la mayor parte de las decisiones editoriales y económicas del conglomerado multimedia.
Y aunque a La Sexta, como una parte de ese conglomerado, la clasifican como «progresista» o centro-«izquierda», se tiene claro que su «izquierda» está cargada de ramalazos liberales y conservadores (una camuflada derecha que rige la orientación editorial).
Sin embargo, en el esfuerzo de pasar por progresistas, permiten un escueto diapasón de disparidad ideológica, como estrategia para la captación de una cierta audiencia diversa. En fin, el negocio tiene prioridad, aunque ello conlleve a sacrificar una parte de la veracidad informativa.
Por lo que era de esperar que el hilo del material no tuviera como objetivo la justicia, sino blanquear la sucia propaganda orientada desde Washington contra Cuba.
A lo largo del material, tanto el narrador como la mayoría de los entrevistados se desgastaron en llamar a Cuba «régimen» en enésimas ocasiones.
Entre los entrevistados de origen cubano, que se desbocaron en despotricar contra la Revolución, estuvieron Guillermo Ponce, médico y presidente de la Asociación de Médicos Cubanos en España, y Aurelio de la Torre, gerente de Mobiliario Ideal.
También participaron en la «crítica» al Gobierno y al proceso revolucionario cubanos los señores Blas Moreno, codirector de El Orden Global, y Fernando García del Río, excorresponsal de La Vanguardia en Cuba.
En algún que otro momento, todos ellos señalaban al «embargo» (eufemismo de una política criminal y genocida impuesta contra Cuba) como causante de la precariedad; pero segundos después vierten toda la bilis contra la Revolución, pasando por alto que Cuba lleva seis décadas sufriendo agresiones de todo tipo y que el pueblo ha tenido que sortear con resiliencia toda la violencia proveniente de EEUU, y también la complicidad de Europa.
Es una vergüenza que Guillermo Ponce no reconozca que su formación gratuita se la debe a la Revolución cubana. ¿Con qué moral habla bazofia contra Cuba, cuando de forma vergonzosa está alineado con el Partido Popular, heredero de la Falange franquista y precursor de políticas contra el pueblo cubano y de irrespeto a la soberanía de Cuba?
Está tan instrumentalizado el material de Carlos Pastor que se hace evidente cuando se cortó la imagen sobre las votaciones en las Naciones Unidas. En el mismo se lee un cartel que dice «186 votos a favor» y, sin esclarecer, se corta la imagen. Pero ¿a favor de qué?
En ese brevísimo fragmento no deja claro que en esa Asamblea 186 naciones votaron a favor de condenar el bloqueo. Una condena que no fue de una ocasión, sino que se hizo creciente y mayoritariamente aplastante desde su primera ocasión, en 1991, hasta julio de este año 2026.
En las 34 ocasiones que se ha debatido la resolución cubana «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba», EEUU ha sido derrotado junto a los pocos países que, por ceder a sus presiones, amenazas y chantajes, han votado contra Cuba (una minoría) o se han abstenido.
El discursillo de un «régimen castrista» era el plato fuerte y, solo para simular «diversidad», en ocasiones se vieron cortes de una entrevista a la comunicadora cubana Marxlenin Pérez Valdés, conductora del programa de la televisión cubana Cuadrando la Caja, que muy premeditadamente dejaban a medias sus palabras; lo cual fue una mezquina estratagema cuyo único objetivo era desacreditarla.
Este no ha sido el único material de La Sexta donde se arremete contra Cuba. Entre otras perlas, no olvidemos que Jordi Évole le dio micrófono al gusanoide de Yotuel Romero. El mismo que posó junto al delincuente Bob Menéndez, quien puso en su cuenta de X una bandera cubana con la estrella de la bandera israelí en abierto apoyo al genocidio en Palestina y quien celebró que el pedófilo Trump-etilla ordenara el envío del portaaviones USS Abraham Lincoln cerca de las aguas territoriales cubanas.
Se sabe que el Grupo Planeta ha publicado a diversos autores cubanos, dentro y fuera de la Isla, que se centran en ser «críticos» con la Revolución cubana: una manera sutil de ser instrumento útil para tergiversar la realidad de Cuba.
No es progresismo inculcar a la audiencia que el Gobierno de Cuba es «malo», mientras se edulcora la política de asfixia económica, de aislar a Cuba del mundo a través de millonarias sanciones a bancos, empresas o amenazas y chantajes a gobiernos de otros países; todo para finalmente blanquear seis décadas de violaciones y crímenes de EEUU contra Cuba.
No es progresismo señalar a Cuba de dictadura, cuando a EEUU, Israel, Arabia Saudí, Catar, Marruecos, Libia y Siria se les llama «gobiernos».
Cuba no invade, no presiona, no expolia ni roba recursos ajenos, no amenaza.
Lo que hace La Sexta es hipocresía, es servilismo.
En Cuba la policía no dispara balas de goma ni aporrea a educadores, sanitarios, bomberos o campesinos como sí ocurre en España, cuando estos sectores se manifiestan por sus derechos.
En Cuba no verás contubernio alguno con el fascismo, como sí ocurre en países capitalistas, también en España.
En Cuba los bancos no son salvados con fondos públicos ni la justicia es manipulada para enjuiciar al Fiscal General del país y salvar a un delincuente confeso, como ocurre en España.
En Cuba no se construyen jaulas para inmigrantes, no existen fuerzas policiales que se dediquen a la cacería de extranjeros ni se paga a otros países para encarcelar las deportaciones forzosas e injustas. Menos que menos, que un diputado llame a «cazarlos a todos», como lo hizo José M. Figaredo, de VOX.
En Cuba las mujeres no están encorsetadas a condiciones desiguales, discriminatorias o actividades meramente caseras, sino que construyen, crean, dirigen y deciden en igualdad de condiciones en todos los sectores de la sociedad, la cultura, la economía y el Gobierno.
Es puro sadismo señalar a Cuba como dictadura, porque se resiste a tener un proceso político propio y no acepta convertirse en una copia barata del capitalismo estadounidense o europeo.
Es vil y miserable acusar a Cuba como dictadura o régimen porque no acepta tener gobernadores extranjeros, ni permitir que vayan a sus anchas los delincuentes y cipayos que conspiren con potencias extranjeras.
Es vergonzoso que los países donde sí imperan regímenes totalitarios, donde el dinero es quien manda y hay partidos corruptos financiados desde cuentas extranjeras o con cuentas en B, sean los que llamen regímenes a aquellos gobiernos que no se rigen por esos estándares que desde Occidente se venden como «democráticos».
En realidad, esa demo-crack-CIA es la que tanto valora el progresismo entreguista y servil de La Sexta: esa «izquierda» pintada con lejía.
En el material RevoluciOff no hubo imparcialidad, sino cálculo propagandístico. Un vomitivo adefesio televisivo para sembrar rechazo a la Revolución cubana.
Pero, pese a toda la manipulación orquestada, la realidad es que Cuba, a pesar de todas las duras condiciones que afronta por culpa del imperialismo, es un país con logros que ni EEUU ni España han alcanzado, ni tan siquiera avizoran en el horizonte.
Los regímenes y las dictaduras responden a intereses partidarios o sectarios de una élite y se alinean o subordinan a los dictados del Tío Sam. Así ha sido y es todavía hoy en día. Si agachas la cabeza eres «aliado» (hasta que convenga); de lo contrario, se cataloga de dictadura, régimen, amenaza o Estado fallido.
En Cuba hay un Parlamento conformado por mujeres y hombres del pueblo, elegidos en las urnas. Ninguno tuvo que acudir a millonarias campañas electoralistas, responder a políticas sectarias ni ponerse al servicio de intereses foráneos.
En Cuba el Gobierno nace de la Asamblea Popular y responde a intereses de la Nación.
#CubaNoEsAmenaza
#CubaSocialista
#AbajoElBloqueo
¡Basta de tanta manipulación sobre Cuba!

