La relación entre Argentina y Brasil está «atrapada en un escenario de tensión grave», dice analista
Internacionales Portada Radio Caribe

La relación entre Argentina y Brasil está «atrapada en un escenario de tensión grave», dice analista

Brasilia llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires después de que el presidente argentino calificara a su par brasileño de «ladrón» y «presidiario» durante un acto de campaña de Flávio Bolsonaro. «Este es quizás el episodio de mayor tensión diplomática entre ambos países en la historia reciente», dijo a Sputnik un experto.El presidente Javier Milei desató dos crisis diplomáticas simultáneas al acusar a los Gobiernos de Brasil y México de haber financiado una «campaña anti-Argentina» durante el Mundial 2026. Las acusaciones, lanzadas sin pruebas, se suman a los insultos lanzados contra el presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

El origen del episodio fue el 25 de julio, cuando Milei viajó a San Pablo para respaldar la candidatura de Flavio Bolsonaro en las próximas elecciones presidenciales. En su discurso calificó a Lula de «ladrón» y «presidiario», y al juez Alexandre de Moraes de «basura calva», tras habérsele denegado la posibilidad de visitar al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023) en prisión. El titular del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, respondió de inmediato que el organismo «deplora manifestaciones incompatibles con la civilidad».

Al día siguiente, el jefe de Estado del país austral fue más lejos: afirmó en declaraciones radiales que el Gobierno de Brasil había aportado el 25% de los recursos de una supuesta campaña para desprestigiar a Argentina durante el Mundial de Fútbol. Extendió la acusación a México y al Partido Demócrata de Estados Unidos, a quienes calificó de «cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen».

La respuesta de México llegó desde la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. «No hay ninguna campaña contra ningún país del mundo ni en contra de ningún Gobierno del mundo», dijo. La mandataria subrayó que «no acostumbra meterse con otros países» y señaló que su propio Gobierno es objeto de ataques desde distintos frentes. No hubo llamado a consultas ni nota de protesta formal.

La tensión con México tiene antecedentes directos. En marzo de 2024, Milei había calificado de «ignorante» al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024). Desde el inicio de su gestión, el libertario ha criticado reiteradamente a las administraciones del partido Morena, señalándolas como exponentes del socialismo regional que busca combatir.

Brasil respondió con herramientas diplomáticas de mayor peso. La Cancillería convocó al embajador argentino Daniel Raimondi para entregarle una nota de protesta y llamó a consultas a su propio embajador, Julio Bitelli, quien regresó a Brasilia este 27 de julio. El ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, calificó a Milei de «payaso» y afirmó que la economía de la nación vecina está peor que la nacional.

El comunicado oficial fue categórico: «No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas y el pueblo brasileño». El canciller Mauro Vieira calificó los dichos como «una provocación sin precedentes en más de 200 años de relaciones bilaterales», pero descartó el retiro de embajadores.

La asimetría de las respuestas refleja el diferente peso económico de cada vínculo. Brasil es el principal socio comercial de Argentina: absorbe el 14,7% de sus exportaciones y provee el 24,3% de sus importaciones, con rubros en bienes intermedios, vehículos, autopartes y agroindustria. Más allá de las diferencias entre ambos Gobiernos, la alianza persiste: en 2025 el intercambio bilateral alcanzó los 31.195 millones de dólares, el nivel más alto en 13 años.

El comercio con México es de una escala menor: el intercambio bilateral ronda los 1.900 millones de dólares anuales y la balanza es deficitaria para Argentina. Las exportaciones del país austral —aceites vegetales, aluminio, vinos y combustibles— suman unos 480 millones, mientras que las importaciones desde México totalizan alrededor de 1.400 millones, principalmente automóviles, camiones y autopartes.

La crisis con Brasil tiene antecedentes directos. En enero de 2026, Brasilia retiró su representación diplomática en Venezuela tras una publicación de Milei con una imagen de Lula junto a Nicolás Maduro. En junio, el presidente argentino faltó a la cumbre del Mercosur horas después de recibir a Flavio Bolsonaro en Olivos.

Itamaraty informó que tomará al menos 48 horas antes de decidir nuevas medidas, lo que sitúa la próxima novedad para el 29 de julio. El canciller argentino Pablo Quirno no realizó declaraciones públicas sobre la crisis y el Gobierno argentino no emitió ningún comunicado oficial. Fuentes de la Casa Rosada afirmaron al periódico local La Nación que «pedido de disculpas no va a haber».

Un conflicto sin precedentes

«Esta es una situación inédita, y quizás el episodio de mayor tensión diplomática entre Brasil y Argentina en la historia reciente. Nunca habíamos visto este nivel de confrontación entre los Gobiernos de ambos países, más allá de que por ahora se mantiene en el territorio de lo discursivo», dijo a Sputnik Gabriel Puricelli, analista internacional.

El experto precisó la jerarquía de cada vínculo. «El vínculo con Brasil es el más importante de la política exterior argentina: es el primer socio comercial, comparten frontera y se otorgan garantías mutuas de no proliferación nuclear. Es por lejos la relación bilateral más importante que tiene la Argentina, y ahora queda atrapada en un escenario de tensión grave», señaló.

Para el analista, México ocupa un lugar diferente. «En este caso es una relación importante por vínculos mayormente culturales y porque es la segunda economía de América Latina, aunque económicamente se ubique algo por debajo de Brasil, China o Estados Unidos», sostuvo.

Consultado por Sputnik, el analista internacional Héctor Bernardo coincidió en la magnitud. «No hay precedentes de un nivel de agresión de esta magnitud entre funcionarios de uno y otro Gobierno. Estos insultos contrarían de lleno la histórica relación, que trasciende al vínculo diplomático y alcanza la cultura, el deporte y el comercio», sostuvo.

Una política de Estado en tensión

Bernardo identificó una lógica de bloques detrás de la conducta de Milei. «Está bastante claro que esta escalada ha sido impulsada por él. La estrategia del Gobierno argentino pareciera ser marcar distancia hacia los presidentes que no son afines, para cerrarse sobre los que puede considerar aliados en la región», sostuvo.

El analista descartó que la crisis se traslade al plano económico de manera inmediata. «No creo que esto impacte en términos económicos, porque hay una mutua dependencia bastante consolidada. Brasil es el principal socio comercial de Argentina, y no creo que la tensión diplomática pueda llevar a una ruptura en este plano», señaló.

Por su parte, Puricelli advirtió sobre efectos concretos en el funcionamiento del intercambio bilateral. «El comercio con Brasil y con México está regido por acuerdos que le dan estabilidad. Pero cuando hay problemas en los pasos de frontera, eso se destraba siempre con un teléfono rojo a nivel político. Ese teléfono rojo se cortó a partir de ayer«, advirtió.

El especialista señaló que el mayor daño puede estar en las inversiones. «A Argentina le conviene presentarse junto a ambos países latinoamericanos ante los inversores internacionales, no compitiendo con ellos. Argentina se acaba de cortar una mano en ese sentido, porque México y Brasil son las principales aspiradoras de inversión de la región», sostuvo.

«Es una muy mala idea para un país prácticamente paria en materia de inversiones internacionales pelearse con el que está funcionando como aspiradora de la inversión extranjera directa en América del Sur», cerró el analista.

Tomado de Sputnik

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *