Varios procesos determinantes en la vida de la población laboral cubana están en marcha en los colectivos de la producción, la prestación de servicios y el sector presupuestado, y la industria de ocio no es la excepción, sostiene Julio Enrique Morales Verea, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Hotelería y el Turismo (SNTHT).

Precisó que un momento de particular relevancia lo ha sido la capacitación en torno a las 176 transformaciones económicas y sociales, en especial las 13 medidas concernientes al sector, abarcadas en el eje temático 17; aunque, razonó, “a decir verdad las demás de alguna manera guardan relación con las actividades del Ministerio de Turismo (Mintur)”.
Lo importante, sugirió, es seguir explicando a los hombres y mujeres de hoteles y entidades extrahoteleras las oportunidades de negocios que se han venido valorando, lo aprobado por la dirección del Mintur, por los grupos empresariales y empresas nacionales.
Consideró como ventaja la preparación recibida por los cuadros del organismo. “Se orientó aprovechar el escenario de los activos sindicales para apertrecharse de los contenidos a los dirigentes en la base, antes de llegar al encuentro con los trabajadores”.
Morales Vera insistió en transmitir las posibilidades reales de cada centro de alcanzar mayor eficiencia, sobre cómo se gestionará la comercialización, cómo será la aprobación de los nuevos sistemas de pago y las escalas salariales, de acuerdo con la situación financiera en cada colectivo.
Sugirió prestar máxima atención posible a aspectos como la actualización del reglamento para la distribución de utilidades, y los demás destinos como la reparación, construcción o adquisición de viviendas, el fondo para el estímulo moral y material, y otros que fomentan el desarrollo de la entidad como la capacitación y preparación de los cuadros y trabajadores, algo que debe ser una prioridad, remarcó.
“También enfrentamos el proceso de elaboración del plan de la economía y presupuesto del año 2027, en un momento complejo por la cantidad de hoteles cerrados, otros con servicios compactados, y un número de trabajadores interruptos que están en los destinos”.
Morales Verea mencionó la adopción de medidas para que en las instalaciones cerradas discutan o analicen al menos los gastos fijos, con quienes se encuentran allí preservando esos alojamientos, hasta que se pueda examinar el plan de ingresos, debido a la incertidumbre de no saber cuándo podrán abrir a las operaciones.

Dijo que las discusiones deben estar atemperadas a las propias transformaciones, por los cambios en los modelos de gestión, lo cual es un reto, consideró, teniendo en cuenta que los trabajadores deben conocer cómo se va operar a partir de ahora. “Esto es también un gran desafío para movimiento sindical”, enfatizó.
Un capítulo fundamental es el referido al nuevo Código de Trabajo, la negociación colectiva, la conformación de los Lineamientos Generales y los Convenios Colectivos de Trabajo. “Ya existe un diagnóstico de dónde se firman lineamientos con el sistema empresarial y el presupuestado, en el Ministerio, y a dónde corresponderán los de carácter nacional y provincial”.
En este aspecto volvió a insistir en la preparación exigida a los dirigentes sindicales para poder negociar bien, y también en el caso de los trabajadores a quienes luego tocará aprobar el CCT, luego de que se dé a conocer y genere los debates correspondientes.
Remarcó que “se debe seguir fortaleciendo las propias asambleas de afiliados y trabajadores, como mecanismo de participación real”.
Morales Verea admitió que la influencia de la organización es cardinal para asegurar el éxito en cada uno de estos procesos, una buena manera, sostuvo, de saludar el 28 octubre cuando asistiremos al 31 aniversario de la fundación del SNTHT.


