La CBS News la volvió a hacer, publicando un artículo al estilo, ¡ultimas noticias!, que en síntesis intentó revivir el fantasma, convenientemente diseñado, de una invasión militar estadounidense a Cuba.
El trabajo está rubricado por el “experto” en asuntos bélicos contra terceros, y ex marine, James Michael Laporta, cuyo título lo dice todo: “Las fuerzas armadas estadounidenses preparan el terreno para una posible acción en torno a Cuba”.
En efecto, Laporta aporta, valga la redundancia, elementos sobre determinados movimientos, por órdenes del llamado Cuartel General del Ejército de la Reserva, donde se solicita a estructuras subordinadas del Comando Sur, identificar 6 tipos de unidades, que suponen un completamiento de un destacamento de ataque; tienen un plazo de entre 90 y 120 días, para responder. En inglés, a este proceso le llaman “readiness reporting”.
La primera “curiosidad” la sugiere el propio ex marine Laporta, cuando señala que el documento no alude a Cuba; no obstante, el tipo logró contactarse con las siempre disponibles “fuentes anónimas”, (es decir, inventadas muchas veces) quien le interpretaron que el tal proceso, es para si hace falta atacar a los cubanos.
El primer problema es que este tipo de solicitud, incluso en la forma en que se relata en el artículo de la CBS News, se corresponde con dinámicas burocráticas, por decirlo de alguna manera. Como cualquier ejercito del mundo, tienen planes de actualización sobre la disposición de sus tropas, tanto las combativas como las de tareas asociadas a la logística, tal el caso que refiere el artículo; el procedimiento se rige por la “Norma AR-220-1”, dentro del llamado Sistem Unite Status Reporting (USR), vaya, algo existente independientemente de quien gobierna en La Habana por supuesto, aunque para el ejército imperial, siempre hay un enemigo en el universo que debe ser enfrentado.
De modo que si el “ultimas noticias” de Laporta no hace otra cosa que referirse a un procedimiento rutinario, es decir, que no ha descubierto el “agua tibia”, entonces lo que le otorga algún interés político y por añadidura, periodístico, es el hecho mismo de referenciar a Cuba; realmente luce como un ardid del ex marine/periodista, para brillar al menos unas horas, en el siempre competitivo ecosistema mediático estadounidense. Sin embargo, esta noble intención (destacarse), no parece ser ni siquiera la principal motivación.
Varios analistas arribaron a una primera y natural conclusión: la CBS News colabora en que dicha amenaza siga latente, el fantasma como se dijo, para amedrantar a los cubanos, reintentar resquebrajar la sorprendente capacidad del pueblo cubano y su dirección, de resistir la agresión actual, que solo le falta el “capitulo” militar para que cubra todas las variantes.
El propio Laporta ya ha incursionado en este tipo de operaciones anti cubanas, desde su ordenador, en un ambiente protegido, holgado y climatizado, porque los tiempos de marine, cuando merodeó en zafarrancho de combate en la geografía afgana, forman parte de su pasado.
Por ejemplo, seguro se recuerda otro artículo de parecido tenor, que publicó Laporta en mayo del actual año, donde develaba que la inteligencia estadounidense estaba evaluando como respondería Cuba ante una agresión. Francamente suena hasta cómico porque sorprende con que frescura los medios de prensa hacen pública las actividades de los servicios de inteligencia, algo insólito en este mundo revuelto, debe ser hasta ilegal, sino que le pregunten a Edward Snowden. Y lo otro, ¿para qué tanta averiguadera? sobre cómo van a reaccionar los patriotas cubanos, pueden preguntar por teléfono abierto y directamente a cualquiera de los milicianos que pelearon en Girón.
Aunque no con la firma del ex marine Laporta, dos meses después, la misma CBS News, volvió sobre el tema de espantar a los cubanos, especulando a partir de “fuentes anónimas”, resaltando que la 101 División Aerotransportada, analizaba un asalto y otras “opciones militares” contra la Isla.
En pocas palabras, más guerra psicológica, parte intrínseca de la hostilidad multidimensional que el vecino del norte está aplicándole a Cuba, “presiones sin paragón” le dicen los canallas, presumiendo de su crueldad.
El lado estadounidense
Esta historia tiene otros ángulos que, por decirlo de alguna manera, corresponden al lado estadounidense, siendo muy oportuno abordarlos para entender integralmente a son de qué la CBS News se baja ahora con esta historia justo cuando el momento político electoral no es ni de cerca el más oportuno.
Sí, porque en la Desrepública Federal Estadounidense (DFE) tienen sus “protocolos de funcionamiento”, que incluyen los tiempos políticos, para cada una de sus tropelías. Es el caso de lo impopular que se ha vuelto la “tradición imperial”, de fomentar cuanta guerra sea posible, para mantener en funcionamiento el complejo militar industrial.
Seguramente en los archivos de la CBS News existe abundante información histórica de cómo noticias sobre el involucramiento de los militares estadounidenses, en una guerra externa, afecta los resultados de la votación en las contiendas electorales de medio tiempo.
Algunos ejemplos confirman que existe una suerte de patrón de resultados, asociados a este tipo de coyuntura electoral, según el cual sale perjudicado el partido que está en la Casa Blanca, que suele perder las mayorías en el Congreso. Puede verificarse en las elecciones de 1966, por la guerra contra Vietnam, en el 2006, durante la agresión contra Irak, 2010 cuando el conflicto en Afganistán o el 2014, cuando el Nobel de la paz, Obama, incursionaba “heroicamente” en Siria.
En el actual contexto, ya se ha explicado, Trump llega a estas elecciones de medio tiempo con bajísimas posibilidades de mantener el control del Congreso, entre otras muchas razones por el descalabro de “su” guerra en Irán, considerada como la más repudiada de todas; algunos, proclives sin dudas a una salida incruenta del “comunismo en Cuba”, sugieren que una forma de “salvar la honra” es entonces atacar a la Isla, previendo que será un enemigo más fácil de derrotar, puros sueños húmedos, pero para decir imbecilidades, siempre hay micrófonos disponibles.
De cualquier modo, mientras estuvo viva la noticia, es muy probable que los republicanos empezaran a sacar cuentas, de cuánto le podía perjudicar esta pequeña tormenta, armada desde las oficinas de la CBS News, y pidieron al mismísimo Trump que saliera a apaciguar los vientos destructivos, antes de que se convirtiera en otro torbellino, en la peor hora.
Así las cosas, el mandatario estadounidense, el mismo que fomentó con su verborrea amenazante este expediente de la muy posible agresión bélica a Cuba, sencillamente descartó que esté en sus planes semejante dislate, siempre en ese tono que le caracteriza, le dicen ambigüedad calculada, añadiendo que están por negociar con los cubanos y no usar el ejército para sus neo coloniales propósitos.
¿Qué ocurrió? sencillo, control de daños, al estilo clásico, inusual por cierto en Trump, que aunque equivocado en muchos de sus dichos, no suele echarse para atrás de forma tan fácil y diáfana. Ciertamente, Trump se desmiente reiteradas veces, pero aquí el matiz es otro, su reacción fue para impedir una tormenta en un vaso de agua, previo al 3 de noviembre, justo cuando está lidiando con muchos vientos huracanados.
Por cierto, visto las cosas desde esta perspectiva, ¿qué pinta o qué se puede observar de la actitud de Marco Antonio Rubio García?, quien perfectamente debería ser el indicado para sacar de circulación las especulaciones de los de la CBS News. Mutis por el foro, explicación corta de la reacción del secretario de exteriores.
Para otorgarle algún nivel de lucidez a Rubio García, pudiera hasta admitirse que quizás no estuviera de acuerdo con la idea de sacar el tema en la actual coyuntura electoral, pero en rigor no puede eludir su responsabilidad en el diseño de la agresión multidimensional, no de ahora, sino desde que le pagan generosamente para atacar a Cuba, en su variopinta carrera política.
Así que, si, Rubio García es quien tiene la culpa estratégica de este asunto, de artículos como el producido por la CBS News. Como se dice, cría perros de presa, y estos, de vez en cuando se desbocan, se “descontrolan” y toman acciones, que no son las más felices.
Lo que sí está claro es que la CBS News ha puesto a correr a la administración Trump, y entonces es cuando la política puede volverse hilarante en coyunturas electorales como esta. Horas después que el presidente aclarara sus planes respecto a Cuba, el secretario Marco Antonio Rubio García, salió de su aletargado silencio, siendo consultado respecto a su cruel política hacia la Isla vecina por la emisora amiga/trumpista, la Fox News.
En este contexto, de lenguaje presidencial “apaciguado”, pues Rubio García buscando un balance, prometió maltrato y más castigo, para quienes digan consignas de apoyo a la Revolución en Cuba, probablemente por instrucciones del propio mandatario, porque tampoco se trata de pelearse con la base siempre fiel, dicen, de la cosa nostra mayamera. Tal y como se lee, los cubanos que creen en su Revolución ni siquiera lo pueden decir; imaginen cómo será la democracia en la neo colonia que los herederos de Batista llevan décadas planificando para Cuba.
Pero volviendo a la televisora CBS News, quizás siga siendo un enigma por qué aparecen favoreciendo la campaña de los demócratas, aunque en honor a la verdad, puede descartarse que trabajen para ellos, para los demócratas. Probablemente, las “razones ocultas” de la CBS News sean más peregrinas, dígase por caso, si la información sirve para subir el rating, siempre tan esquivo, y a la vez atractivo, por el flujo de dinero que implica que suba, pues que mejor que una noticia que sensatamente no cabe ahora.
Y el problema de la emisora, y de super Laporta, es que se comportan con absoluta ausencia de ética profesional, le llaman rumorología a esa forma de funcionar, que por cierto no es ni siquiera atributo exclusivo de la tal CBS News, sino en general, con las excepciones que solo sirven para confirmar la regla, de toda la gran prensa estadounidense, que funcionan fuera del mundo moral.
Así que en este caso, no solo hay falta de ética, sino manipulación barata del asunto, tergiversando algo que Laporta, reconocido “experto” en temas militares, debería entender, la diferencia entre un procedimiento organizativo “normal” y cuando es una contingencia especial.
Sea por lo que sea, con estas prácticas la CBS News se pega un tiro en su propio pie, tributa a la pérdida de credibilidad, sencillamente demuestran que no sirven en lo absoluto como fuente informativa; y bien hacen las autoridades cubanas en tener muy presente esta evidencia puntual, pero repetitiva. Igual debería reaccionar tanto el público cubano, al parecer a quien va dirigido esta operación mediática, como el estadounidense, los que les pagan el servicio, de mediocre calidad, a la CBS News. Resulta entonces pertinente denunciar este tipo de operaciones, desenmascararlas, no dejarles pasar una sola fabulación.
Para Cuba, continuar con sus propios planes de contingencia para la defensa, sin tanto alboroto ni mucho menos manipulación periodística; si el enemigo quiere saber cómo serán recibidos en la Isla indómita, en caso de una agresión, bien pueden verificarlo por su propia cuenta, aunque a los muertos poco o nada le sirve esa información. Quizás, solo tal vez, Laporta pueda reportar lo equivocados que han estado, soberbia mediante.
La CBS News especula, Cuba, firme, se prepara y sigue su senda de resistencia. Y a Rubio García, reiterarle que los cubanos seguirán como necios, irredentos, asegurando a viva voz que ¡Venceremos!
