Al concluir su visita oficial de dos días a Cuba, el mandatario declaró a la prensa en el aeropuerto internacional José Martí que su viaje tuvo como propósito pedir al mundo solidaridad con la nación caribeña, amenazada por el bloqueo y las presiones de Estados Unidos, así como solicitar a Washington la construcción de un diálogo respetuoso.
En cuanto a las expresiones de apoyo hacia Cuba, Petro subrayó la urgencia de continuar abogando por el levantamiento del bloqueo, condición necesario para iniciar un intercambio en igualdad de términos que genere beneficios para todo el continente.
Igualmente, hizo referencia a los centenares de jóvenes colombianos que cursan la carrera de medicina en Cuba, los cuales pueden ser la punta de lanza para promover pactos que nos lleven a construir soluciones a los problemas comunes de la humanidad y de América.
Petro fue despedido por la viceministra de Relaciones Exteriores de la nación caribeña, Josefina Vidal, y otros funcionarios de la Cancillería.
El estadista colombiano fue recibido la víspera por su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, con quien sostuvo conversaciones oficiales. Previamente, rindió homenaje con una ofrenda floral al Héroe Nacional José Martí.
La visita, que responde a la invitación de Díaz-Canel, constituyó una oportunidad para reafirmar el compromiso común con la integración latinoamericana y caribeña, la paz, el multilateralismo y el desarrollo sostenible.
El viaje ocurre en medio de los avisos del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, de que romperá los vínculos diplomáticos con La Habana una vez que llegue al poder, el próximo 7 de agosto.
Esta es la tercera visita de Petro a Cuba como Jefe de Estado. La primera ocurrió en junio de 2023, para el cierre de un ciclo de negociaciones de paz entre el Gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional, y la segunda tuvo lugar en septiembre de 2023, con el objetivo de participar en la Cumbre del G77 y China.
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