
Los confortables vehículos tienen una autonomía de 430 kilómetros en una primera etapa asegurada mediante el sistema eléctrico nacional, pero en el más breve plazo posible serán recargardos mediante solineras con paneles fotovoltaicos para asegurar mejor la sostenibilidad del proyecto.
Su funcionamiento garantizará una cobertura más eficiente y digna para los enfermos, de los cuales 96 reciben el tratamiento en el Hospital General Docente Doctor Agostinho Neto, de la capital provincial, y el resto en el Octavio de la Concepción y de la Pedraja, de Baracoa, la Ciudad Primada de Cuba.
El lote forma parte de los 200 autos eléctricos para los pacientes que requieren hemodiálisis y otros servicios, adquiridos al proyecto del fondo para el desarrollo del transporte, según Eduardo Rodríguez Dávila, ministro del sector, declaró en conferencia de prensa el 4 de agosto último, en La Habana.
