La FIFA decidió este domingo dejar sin efecto la expulsión del atacante estadounidense Folarin Balogun, por lo que queda habilitado para jugar el duelo de octavos de final frente a Bélgica, programado para este lunes.
Mediante un comunicado oficial, el ente rector explicó que la resolución se fundamenta en el artículo 27 de su normativa disciplinaria, el cual establece la suspensión condicional de la pena por un plazo de prueba de doce meses.
El delantero había visto la roja en el minuto 64 del encuentro ante Bosnia y Herzegovina, tras una infracción sobre Tarik Muharemovic, en el que el combinado estadounidense se impuso por 2-0.
La FIFA advirtió que, si Balogun incurre en otra falta de características y severidad semejantes dentro del año de prueba, la suspensión se hará efectiva, además de posibles castigos adicionales.
El fallo de la FIFA ha generado fuertes especulaciones en torno a un presunto respaldo del presidente de EE.UU., Donald Trump.
Diversos medios de comunicación afirmaron que el mandatario se comunicó telefónicamente con Gianni Infantino, titular de la FIFA, para pedir una revaluación del expediente, extremo que el organismo no ha confirmado ni desmentido.
Después de que se hiciera pública la decisión, el presidente norteamericano celebró el veredicto beneficioso para el jugador y publicó en su perfil de Truth Social: “¡Gracias FIFA por obrar con justicia y reparar un enorme agravio!”.
Por otro lado, fuentes consultadas por Politico señalaron que el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, intervino en diálogos tras bambalinas con la FIFA para conseguir la anulación del castigo impuesto a Balogun. Dos informantes cercanos al proceso aseguran que Lutnick ha forjado lazos cercanos con la dirigencia máxima del órgano que gobierna el fútbol a nivel planetario.
La Federación de Fútbol de Estados Unidos mostró su conformidad con el dictamen del Comité Disciplinario y manifestó su alegría por la disponibilidad de Balogun para el compromiso ante los belgas. Con anterioridad al levantamiento de la pena, el propio jugador ya había argumentado que la falta solo merecía una amarilla, ya que calificó la jugada como “completamente involuntaria”.
La Real Asociación Belga de Fútbol (RBFA), por su lado, tildó de “sorprendent” el fallo y confirmó que está evaluando “todas las opciones disponibles” para salvaguardar los derechos de las selecciones implicadas y los valores del fair play. En un escrito oficial, argumentó que la decisión vulnera el artículo 66.4 del Código Disciplinario de la FIFA y el artículo 10.5 del Reglamento del Mundial 2026, que disponen la suspensión automática ante una expulsión.
El entrenador de la selección belga, Rudi Garcia, puso en duda la medida y expresó: “Es la primera ocasión en la historia de los Mundiales que se adopta una resolución de este tipo”, al tiempo que se abstuvo de comentar los rumores sobre una eventual presión de Trump y derivó las preguntas a su federación.
El guardameta Thibaut Courtois también reaccionó señalando que la novedad les tomó por sorpresa en la previa del partido, aunque recalcó que el equipo estadounidense “cuenta con 11 futbolistas, no únicamente con Balogun”.
Trump confirma que llamó al jefe de la FIFA para intervenir tras la tarjeta roja a Balogun

La noticia se produce luego de especulaciones sobre una posible intervención del mandatario estadounidense en el caso. Foto: Jia Haocheng / Gettyimages.ru
El presidente de EE.UU., Donald Trump, aceptó haber hablado con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que revisaran el caso del delantero estadounidense Folarin Balogun, reporta RT en Español.
“Lo único que hice fue pedir una revisión. No dije: ‘tienes que hacer esto’. Gianni Infantino es un hombre inteligente y firme”, aseguró este lunes el mandatario estadounidense hablando desde el Despacho Oval.
El caso Balogun, una “línea roja” que deja estupefacto al fútbol europeo

Folarin Balogun celebra el segundo gol de EEUU a Paraguay el 12 de junio de 2026 en Los Ángeles (EEUU). Foto: Frederic J. Brown/AFP/
¿La gota que ha colmado el vaso? En pleno Mundial 2026, la decisión de la FIFA de permitir jugar al estadoundiense Folarin Balogun en octavos de final pese a su cartulina roja tras la intervención de Donald Trump ha hecho reaccionar con vehemencia al fútbol europeo.
“Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan inédita, incomprensible e injustificable” que “ha cruzado una línea roja”, fustigó la UEFA en un comunicado marcado por un inusual tono severo.
Para estupefacción general del planeta fútbol, la FIFA anunció el domingo que el atacante Folarin Balogun, expulsado en dieciseisavos de final por haber pisado el tobillo derecho del defensor bosnio Tarik Muharemovic cuando pugnaban por un balón (decisión reafirmada tras uso del VAR), finalmente podrá jugar contra Bélgica el lunes en Seattle (17h00 hora local, 00h00 GMT del martes).
La Comisión Disciplinaria de la instancia, cuyos miembros son elegidos por el ejecutivo de la FIFA, convirtió la suspensión en firme por un castigo en suspenso “durante un período de prueba de un año”.
La UEFA ni siquiera mencionó la llamada telefónica del presidente estadounidense Donald Trump al patrón de la FIFA Gianni Infantino, confirmada a la AFP por dos fuentes cercanas al caso, pero insistió en las bases de una “competición justa, honesta y transparente”.
“Una suspensión automática mínima de un partido tras una cartulina roja no es una opción que quede al criterio de las instituciones”, puntualizó.
– “Quo vadis, FIFA?” –
Las reacciones en Europa fueron llegando en cascada a lo largo de domingo y lunes, con varias instituciones y personalidades mostrando su indignación.
“Es ínutil buscar excusas, esta decisión tiene un evidente aroma político (…) Objetivamente es un precedente político extremadamente peligroso”, declaró el presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) Giovanni Malago en las ondas de Radio Rai 1.
El predecesor de Infantino en el trono de la FIFA, Sepp Blatter, declaró que “las cartulinas rojas no se anulan por llamadas telefónicas políticas”.
“Si un presidente de Estados Unidos interviene ante el presidente de la FIFA y que un jugador queda de repente absuelto antes de un partido de eliminación directa de un Mundial, la pregunta es inevitable: ‘Quo vadis, FIFA?’” (¿A dónde vas, FIFA)”, dijo Blatter.
Otro exdirigente, el francés Michel Platini, expatrón de la UEFA, resumió su opinión en una palabra para la AFP: “Vergonzoso”.
Trump y los acuerdos sobre las reglas
Para los observadores la FIFA ha cruzado un nuevo límite al intervenir directamente en lo deportivo, amenazando la integridad propia del torneo, pero su gestión arbitraria bajo influencia política no es ninguna novedad.
Durante el sorteo del Mundial, en diciembre de 2025, se entregó a Donald Trump un “premio FIFA de la paz” creado para la ocasión, con unos criterios de atribución no anunciados y que suscitó la incredulidad y burlas entre bastidores, si bien de las 211 federaciones miembro de la FIFA, solo Noruega pidió explicaciones.
“Todo el mundo se acomoda calculando el balance entre beneficio y riesgo para si mismo que conlleva oponerse a la FIFA”, informa a la AFP una fuente conocedora del funcionamiento de instituciones internacionales.
Con unas cantidades de dinero distribuidas a las federaciones en aumento constante, el cálculo tiene rápida solución.
Pero con el excesivo acercamiento con Donald Trump, la FIFA ha superado sus habituales maniobras para complacer al país anfitrión, ya visibles cuando Gianni Infantino trató de mantener al vice primer ministro ruso Vitali Moutko en el Consejo de la FIFA, en contra de su propio Comité de Ética.
Para el especialista en geopolítica del deporte Simon Chadwick el caso Balogun es “perfectamente coherente con la mentalidad trumpista”, que consiste en reemplazar las reglas por “acuerdos” fundados en un equilibrio de poder.
(Tomado de AFP)
(Con información de RT en Español)
