Las ferias agropecuarias de los sábados en Unión de Reyes fueron concebidas como una alternativa para acercar productos agrícolas a la población y contribuir a mejorar el abastecimiento de alimentos. Sin embargo, la realidad que enfrentan hoy muchos unionenses dista de las expectativas.
Las principales insatisfacciones están relacionadas con la escasez de ofertas y la poca variedad de productos disponibles. Quienes acuden a estos espacios con la esperanza de encontrar una amplia gama de viandas, hortalizas, frutas y otros renglones agrícolas, en muchas ocasiones regresan a sus hogares sin haber adquirido lo que realmente necesitan y sin variedad en los precios.
A esta situación se suma otra problemática que afecta directamente a los consumidores: la negativa de aceptar los pagos a través de canales electrónicos. En un contexto donde el país promueve la bancarización y el uso de plataformas digitales para realizar operaciones comerciales, resulta contradictorio que en estos espacios aún existan limitaciones para emplear tales modalidades, cosa que los obliga a depender del efectivo.
A pesar de Unión de Reyes ser un municipio eminentemente agrícola, el pueblo no se beneficia en su totalidad con las producciones.

Los trabajadores por cuenta propia, las empresas están en la obligatoriedad de aceptar el pago por los canales electrónicos con la opción del pago en línea y, por consiguiente, la rebaja del 6 %.
Ahora que el combustible es un freno para trasladar los productos hacia otros lugares, debería verse más variedad en la tarima de aquellos sitios donde se produce. Pero también resulta imprescindible analizar el papel de las autoridades administrativas y de los cuerpos de inspección encargados de velar por el correcto funcionamiento de estas ferias.
No basta con organizar los espacios y anunciar su realización; es necesario supervisar de manera sistemática el cumplimiento de las políticas aprobadas, controlar la presencia de productores, verificar la calidad y variedad de las ofertas y garantizar que se respeten los derechos de los consumidores.
Desde la máxima dirección del país insisten en la necesidad de incrementar la producción de alimentos, acercar los productos a la población, eliminar trabas, burocracias y potenciar el uso de los canales electrónicos de pago. Cuando en la práctica estos objetivos no se materializan, corresponde a las autoridades locales identificar las causas, exigir responsabilidades y adoptar soluciones concretas. La población espera resultados, no justificaciones.
Las ferias agropecuarias deben convertirse en verdaderos espacios de beneficio para el pueblo, caracterizados por la diversidad de productos, la calidad de las ofertas y la comodidad en las formas de pago. Solo así podrán cumplir plenamente el objetivo para el cual fueron creadas.


