Fabricación de tendencias: elementos para la simulación del consenso
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Fabricación de tendencias: elementos para la simulación del consenso

Foto: Caricatura de Moro

Una de las tácticas más visibles y mejor documentadas de la guerra cognitiva, es la fabricación artificial de tendencias en redes sociales, mediante el uso coordinado de bots, cuentas falsas y «granjas de clics».

La aplicación de estas prácticas logra que determinados hashtags o narrativas, aparezcan como «tendencia» en plataformas como X/Twitter, creando la ilusión de un descontento masivo.

Ahora, la desinformación no siempre adopta la forma de noticias falsas elaboradas; a menudo se presenta como rumores verosímiles que explotan miedos concretos de la población.

En el contexto de la crisis energética, por ejemplo, se han difundido mensajes que atribuyen los apagones exclusivamente a la «corrupción» y la «incompetencia» del gobierno, ocultando el impacto del bloqueo y del cerco en la imposibilidad de comprar combustible y piezas de repuesto.

Otra táctica documentada es el doxing, o sea, la publicación de información personal, direcciones, teléfonos, datos familiares de funcionarios, periodistas, artistas y activistas revolucionarios, con el fin de intimidarlos y silenciarlos.

Ahora, con la incorporación de los modelos de lenguaje (LLMS), los bots han evolucionado hacia agentes conversacionales sofisticados, capaces de mantener diálogos coherentes, argumentar, persuadir y adaptarse a las respuestas del interlocutor.

Así nacieron los bots de amplificación, o lo que es lo mismo, cuentas que retuitean o comparten masivamente contenido de medios financiados por el exterior, creando la ilusión de consenso.

Los llamados bots de ataque tienen la «tarea» de insultar, amenazar y desacreditar a usuarios revolucionarios, generando un clima de hostilidad que desalienta la participación.

También los bots tienen sus gigolós, encargados de la seducción, cuentas que se presentan como «jóvenes cubanos» o «turistas extranjeros» y establecen relaciones con usuarios vulnerables con fines de reclutamiento o extracción de información.

Hay que tener muy presente que los modelos de ia generativa, como Chatgpt, Midjourney, dall-e, etc., permiten producir texto, imágenes y video en cantidades masivas y a bajo costo, lo que posibilita la saturación del ecosistema informativo con contenido sintético.

Esa saturación permite crear realidades alternativas mediante narrativas fabricadas desde cero, sin necesidad de hechos reales y sobre todo, fatigar al público. Está demostrado que la sobreabundancia de información contradictoria genera fatiga cognitiva y desalienta la búsqueda de la verdad.

Mientras la repetición sistemática de narrativas que presentan al gobierno, los medios públicos y las instituciones científicas como incompetentes o mentirosos, genera un déficit de credibilidad que no siempre puede contrarrestarse con información veraz.

Un elemento importante es la   construcción de la «desesperanza» mediante la narrativa de que «nada va a cambiar», lo que induce una actitud de pasividad y resignación que desmoviliza políticamente.

El objetivo final es generar artificialmente el consenso necesario para la aplicación de la política de Washington hacia Cuba. El desarrollo tecnológico actual facilita el logro de este objetivo y con ese fin trabaja la comunidad de inteligencia de EE. UU.

Fuentes: Alfonso González, G. (2023). Redes sociales y subversión en Cuba: el papel de los algoritmos. Revista Cubana de Ciencias Sociales, 45(2), 112-130. González, R. (2022). Bots y desinformación: análisis de redes durante el 11j. Temas, 112, 45-58.

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