
Carlos Gutiérrez, exsecretario de Comercio de Estados Unidos en la administración de George W. Bush, advirtió que una transformación política en Cuba requerirá tiempo al respaldar la estrategia de Donald Trump y Marco Rubio hacia el régimen castrista.
“Yo creo que están siendo estratégicos. El cambio va a ser gradual”, declaró el cubano de nacimiento durante una entrevista con Gloria Ordaz durante el programa Encuentro Virtual de Telemundo 51.
Gutiérrez llamó a moderar la idea de una transformación inmediata. “Nos encanta pensar que el cambio va a ser de un día a otro, que todo va a regresar a como era antes. Hay que ser realistas”, afirmó. Sus palabras coinciden con la preferencia expresada por Trump y Rubio por una salida negociada antes que una intervención militar.
El exfuncionario también estableció un límite al respaldo que ofrece a esa estrategia. “No creo que haya que seguir castigando al pueblo de Cuba”, sostuvo. Su preocupación se centra en las consecuencias que las medidas de presión pueden tener sobre ciudadanos que enfrentan escasez, apagones y dificultades para satisfacer sus necesidades básicas.
En ese sentido, alertó sobre el riesgo de que los cubanos atribuyan sus penurias al enfrentamiento entre Washington y La Habana. A su juicio, esa percepción podría desplazar la responsabilidad del régimen por las condiciones acumuladas durante 67 años de dictadura.
Al abordar las prioridades de una eventual transición, Gutiérrez situó en primer lugar la posibilidad de que los cubanos abran sus propios negocios. Apostó por el sector privado como motor de transformación.
Sobre la captura del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, calificó aquella acción de “increíble” y “estupendo”, y la describió como “una operación de película”. Sin embargo, consideró que el resultado político dependerá de los acontecimientos posteriores. “Ahora lo interesante será ver ese paso a las elecciones, y es donde realmente vamos a ver si seguimos adelante”, señaló.

El entrevistado también interpretó la retirada de Jorge Rodríguez de la lista de sancionados de la OFAC como parte de una negociación entre Washington y Caracas. “Tú me das algo, yo te doy algo”, resumió.
En economía, anticipó ajustes en la política arancelaria estadounidense: “Yo creo que las tarifas se van a tener que bajar”. También aventuró un pronóstico electoral: “Yo creo que el Senado se va a los demócratas. Vamos a ver”.
Nacido en La Habana, Gutiérrez salió de Cuba con su familia en 1960, cuando era niño. Sin título universitario, pasó de vender productos de Kellogg en México a dirigir la compañía y ocupar la Secretaría de Comercio. Actualmente preside el U.S.-Cuba Business Council, desde donde mantiene su interés por las relaciones económicas entre ambos países.
Exilio cubano exige una intervención militar en Cuba
La ausencia de una intervención militar de EEUU en Cuba genera frustración entre algunos sectores del exilio en el sur de Florida. Entre los inconformes figuran seguidores de Donald Trump y Marco Rubio que consideran incumplidas sus promesas de poner fin al régimen de La Habana.

Un reportaje de Florida Bulldog recogió ese malestar a partir de llamadas y comentarios de oyentes de emisoras en español de Miami. Los testimonios cuestionan que Washington haya intensificado las sanciones sin recurrir al envío de tropas para derrocar al Gobierno cubano.
Algunos participantes exigieron una acción militar y advirtieron que retirarían su apoyo electoral a los republicanos si no se producen cambios en Cuba antes de terminar el año. Esas declaraciones reflejan la posición de los oyentes citados, no necesariamente la del conjunto del exilio.
La operación estadounidense del 3 de enero en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro, elevó las expectativas de quienes deseaban una actuación semejante en la Isla. Para ellos, aquel episodio demostró que Washington tenía capacidad para intervenir contra otro aliado de La Habana.
Los mensajes de Trump y las nuevas medidas contra el régimen, junto con la presión diplomática promovida por Rubio, reforzaron esas esperanzas. Sin embargo, nueve meses después no se había producido la intervención que esos sectores reclamaban, mientras la población cubana continuaba enfrentando un deterioro de sus condiciones de vida.
“No voy a votar por nadie más si Cuba no es libre este año”, afirmó uno de los oyentes citados por Florida Bulldog. Otros pidieron ataques militares y acusaron a Trump y Rubio de faltar a sus compromisos.


