Exigen en Los Angeles, fin del bloqueo contra Cuba
Portada Trabajadores

Exigen en Los Angeles, fin del bloqueo contra Cuba

El 24 de octubre, sindicalistas y activistas políticos del área de Los Ángeles —convocados por la organización Workers United, aliada al sindicato Service Employees International Union (SEIU)— se reunieron para denunciar el bloqueo, que dura ya 67 años, y coordinar acciones adicionales de cara a la votación en la ONU, prevista para los días 27 y 28 de octubre.

 

 

En representación de CodePink y All Power Books, Savannah Boyd declaró:

«Hoy, al dirigirme a ustedes, quiero que comprendan algo con absoluta claridad: el bloqueo estadounidense —que incluye el suministro de combustible— no es un debate político abstracto. No se trata de una maniobra diplomática al estilo de una partida de ajedrez. Es un arma dirigida directamente al corazón del pueblo cubano. Este bloqueo violento es el más prolongado y exhaustivo de la historia moderna. Los constantes apagones están afectando gravemente a las escuelas, los hospitales y, prácticamente, a todos los aspectos de la vida cotidiana en esa pequeña pero orgullosa isla. Esto no es un «daño colateral»; es la imposición deliberada y calculada de sufrimiento a seres humanos.

»Hoy quiero señalar, con datos concretos, a quiénes está afectando esta crisis provocada por el ser humano. Quiero que vean —que vean realmente— cómo ha impactado a miles de mujeres embarazadas, poniéndolas a ellas y a sus familias en situación de riesgo. En Cuba hay más de 32 000 mujeres embarazadas; madres que se ven obligadas a traer una nueva vida a un mundo marcado por la oscuridad, la incertidumbre y el miedo. Gracias al sólido sistema de salud cubano —un sistema por el que los revolucionarios lucharon con sangre y abnegación—, la isla cuenta con hogares maternos que ofrecen atención gratuita las 24 horas, alimentación nutritiva y un entorno seguro para mujeres con embarazos de alto riesgo». «Cuba actúa como un faro de esperanza para las generaciones futuras, siempre y cuando no dejemos de luchar contra un sistema de salud basado en la explotación y el lucro. En Estados Unidos, las mujeres siguen aplastadas bajo la represión social y económica; se les obliga a elegir entre su futuro y su propio cuerpo, entre su familia y su supervivencia. Pero en Cuba, la atención médica es gratuita. La educación superior también es gratuita para todos. El empleo está garantizado. Así es una sociedad que se niega a sacrificar a su gente en el altar del beneficio económico. Nos dicen que el bloqueo estadounidense existe para protestar contra las violaciones de los derechos humanos. No lo crean. Esa mentira se desmorona en cuanto uno ve cómo Cuba cuida a sus madres, cómo protege a sus niños y cómo se asegura de que ninguna familia quede desamparada».

«CODEPINK está recaudando fondos para dotar de paneles solares y equipamiento a 15 hogares maternos en comunidades obreras de la isla, garantizando así un suministro eléctrico fiable frente a los prolongados apagones que sufre Cuba —apagones provocados, cabe señalar, por Estados Unidos—. Contar con electricidad segura significa tener luz, refrigeración, ventilación y otros recursos esenciales en los momentos en que las madres más los necesitan. Cada dólar contribuye a llevar luz, seguridad y dignidad a las familias cubanas. Esto es, en la práctica, lo que significa la solidaridad».

 

 

«Como directora política y de organización en nuestro sindicato, trabajo para fomentar la conciencia sobre el propio valor y la importancia de reconocerlo», explicó Evelyn Zepeda ante los presentes. «Las nuevas generaciones quizás no comprendan bien el sindicalismo o la solidaridad, pero son muy conscientes de lo que ocurre en las esferas de poder: hay quienes se enriquecen y ganan poder a costa de ellas… Durante décadas hemos trabajado en la solidaridad con Cuba, organizando delegaciones para que nuestro personal visite la isla. Nuestro sindicato, a nivel local, mantiene su firme compromiso de apoyar esta labor y de ayudar a las nuevas generaciones a ver más allá de la narrativa que presentan los medios de comunicación y nuestro propio gobierno sobre otros países».

«He estado vinculada al movimiento laboral; una de mis primeras experiencias fue organizar a las trabajadoras de las maquiladoras que fabricaban productos de Nike en México. Participé en la creación de algunos de los primeros sindicatos independientes. Me entusiasma la posibilidad de acompañarlos a Cuba el próximo año».

 

A pesar de estar enferma, Lili Bernard envió el siguiente mensaje en video:

«No apoyo una intervención militar estadounidense en Cuba. Mi familia se mudó a Estados Unidos a finales de la década de 1960, proveniente de Santiago de Cuba. Sé que el endurecimiento de las sanciones y la intervención militar solo han empeorado las cosas. Deseo un futuro en el que Cuba y Estados Unidos puedan mantener relaciones normales, como cualquier otro par de vecinos separados por apenas 90 millas. Cuba tiene mucho que ofrecer al mundo en cuanto a cultura, arte, música, danza, medicina y bajas tasas de mortalidad infantil. Están a la vanguardia en ciencia, investigación sobre el cáncer, vacunación… en fin, en todo. Sus niveles de alfabetización son excepcionales; cuentan con una población altamente alfabetizada y una educación de primer nivel. Nuestros países podrían lograr mucho trabajando juntos, por ejemplo, en el ámbito agrícola.

Visito la isla con frecuencia, varias veces al año. Mis hijos, yo y otros colegas artistas de Los Ángeles llevamos cientos de libras de ayuda humanitaria para los cientos de artistas cubanos con quienes colaboramos en nuestros grupos artísticos, denominados «Proyecto Mambises» (los mambises fueron los soldados insurgentes cubanos que lucharon en la guerra por la independencia de Cuba frente a España).

«Cuba ha estado en el lado correcto de la historia. Detuvieron la expansión del apartheid. Exijo que se ponga fin a este bloqueo —que dura ya décadas—, cruel, inhumano, criminal y genocida contra la isla donde nací. Está causando un sufrimiento inmenso a nuestros seres queridos. Hay hambre, sed y una escasez extrema de combustible, electricidad, agua, alimentos y medicamentos. Tratemos a Cuba como corresponde, como a nuestros vecinos; establezcamos la relación normal de la que deberíamos estar disfrutando. Por eso, como cubanoestadounidense, digo: ¡dejen vivir a Cuba!».

 

Gerry Condon envió este mensaje en nombre de la Junta Directiva nacional de la organización Veterans for Peace (Veteranos por la Paz).

«Hace sesenta y cuatro años, por estas fechas, el mundo estuvo al borde de una guerra nuclear que habría acabado con la civilización: el conflicto entre Estados Unidos y la Unión Soviética conocido como la «Crisis de los misiles en Cuba». En Estados Unidos se enseña que la causa de esta crisis fue el despliegue, por parte de la Unión Soviética, de armas nucleares en Cuba capaces de alcanzar territorio estadounidense. Lo que no se nos cuenta es que Cuba aceptó albergar esos misiles para defenderse de la persistente agresión de Estados Unidos, como la desastrosa invasión de Bahía de Cochinos —llevada a cabo por exiliados cubanos de derecha radicados en Florida y organizada por la CIA—.

La obsesión de Estados Unidos por derrocar la Revolución cubana estuvo a punto de provocar una aniquilación nuclear a escala mundial. Sesenta y cuatro años después, el gobierno estadounidense sigue en las mismas: intentando asfixiar a Cuba y amenazando con invadirla. Y, por si fuera poco, la administración Trump llegó a plantear el uso de bombas nucleares contra el pueblo de Irán… ¿qué podría salir mal?

Veterans for Peace exige el fin del cruel bloqueo estadounidense y de las amenazas de agresión militar contra Cuba. Por esta razón, hace tres años navegamos hasta Cuba a bordo del histórico velero antinuclear *Golden Rule*, y por eso seguiremos apoyando a Cuba. El pueblo cubano es nuestro amigo. ¡Dejen a Cuba en paz!».

La reunión respondió generosamente a un llamamiento de Michael Riggins —miembro de los Socialistas Democráticos de Estados Unidos (Democratic Socialists of America) y del comité «¡Manos fuera de Cuba!» de Los Ángeles— en favor de la campaña de ayuda material de la organización Global Health Partners, destinada a hospitales de maternidad en Cuba. Se recaudaron cerca de mil dólares.

Al finalizar la reunión, los asistentes se organizaron en comités para ampliar las labores de difusión, organizar proyecciones de películas y encuentros en campus universitarios, realizar actividades con sindicatos, aumentar nuestra presencia en redes sociales y preparar pancartas que serán desplegadas sobre autopistas muy transitadas el miércoles, día en que tendrá lugar la votación en las Naciones Unidas.

 

Mark Friedman, miembro de la Asociación Internacional de Maquinistas (International Association of Machinists),

Compartir…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *