Estoy en total desacuerdo con una pena de cinco años de prisión para un joven que no quiera ir al servicio militar obligatorio. Con uno o dos años hay, y es más que suficiente.
Con la situación económica tan crítica que está atravesando el país por culpa del mal funcionamiento de autoridades que tienen que garantizar las cosas y no estarse quejando por el maldito bloqueo, la gente ha perdido mucha la fe en la Revolución, en el ejército y en todo lo que se mueva.
Por eso se están largando de Cuba padre, con familias, jóvenes, ancianos.
No es hora de en vez de tratar de captar a la gente y de resolver el problema, eso de estar amenazando con penas de cárcel de cinco años porque un joven no quiera al servicio militar obligatorio.
Lo que yo estoy esperando son las penas de cárcel para los funcionarios del gobierno a todos los niveles en Cuba, que no hacen cosas por miedo a sus jefes y por el terror a perder el cargo y a perder el carro y a perder las prebendas.
Para esos son los que necesitamos penas de cárcel, y no de 5 años, sino de 20 y en algunos casos de pena máxima por fusilamiento.
Esas son las sanciones que está esperando el pueblo de Cuba, y no eso de estar amenazando a jóvenes que se ven desesperanzados y desesperados, con apagones de 24 horas, con falta de comida y con falta de todo.

