Enrique Bernal Valdivia: casi tres décadas de entrega al Poder Popular
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Enrique Bernal Valdivia: casi tres décadas de entrega al Poder Popular

Enrique Bernal Valdivia es, sin dudas, uno de los cuadros que ha marcado la historia del Poder Popular en Sancti Spíritus. Su trayectoria no se limita a un cargo: abarca casi 30 de los 50 años que hoy celebran las asambleas municipales, desde la base misma de la circunscripción hasta la presidencia de la Asamblea Municipal y la diputación nacional.

Su vínculo con el Poder Popular comenzó desde abajo, como delegado de circunscripción durante 12 años, una experiencia que le permitió conocer de primera mano las realidades del barrio y las demandas del pueblo. Ese aprendizaje de base lo preparó para asumir, en febrero de 1997, la Presidencia de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Sancti Spíritus, cargo que desempeñó hasta mayo de 2005, más de ocho años de dirección. Paralelamente, fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular durante 10 años, en dos legislaturas, llevando la voz del territorio al máximo órgano legislativo del país.

Le tocó dirigir en una de las etapas más difíciles de la Revolución: el Período Especial. A pesar de las carencias, su gestión dejó obras y proyectos que marcaron la vida de la ciudad y la provincia: el inicio de las Ferias Populares, experiencia que convirtió a Sancti Spíritus en referencia nacional; el comienzo de la construcción del boulevar espirituano; el rescate del Santiago Espirituano; el movimiento constructivo y cultural por los aniversarios de La Villa, comenzando con el 485 cumpleaños; la construcción de la Plaza Cultural y el Memorial de los Mártires; la inauguración del Telecentro y del local de Radio Vitral; los acueductos rurales de Tayabacoa, Pojabito, La Aurora y Entronque Camino Guasimal; la reconstrucción del Mesón y la Quinta Santa Elena, ambos en estado de derrumbe; y el inicio del programa de la Imagen, con la construcción de decenas de nuevas viviendas en viales y carreteras.

Entre las tareas más complejas que le tocó enfrentar estuvo la evacuación y atención de todas las comunidades aguas abajo de la Presa Zaza durante las intensas lluvias de junio de 2002, cuando la cortina de la presa estaba fracturada. Fueron días de enorme tensión y peligro, donde la coordinación y la rapidez de decisión resultaron vitales. Otra tarea difícil, pero necesaria, fue erradicar la crianza de cerdos dentro de la ciudad, en particular en el barrio de Los Olivos, una medida que exigió firmeza y capacidad de persuasión.

Tras su etapa al frente de la Asamblea Municipal, Bernal Valdivia continuó sirviendo desde otras trincheras. Fue jefe del Puesto de Dirección del Consejo de la Administración Provincial, donde se monitoreaban los principales indicadores económicos y sociales del territorio. Su filosofía de gestión era clara: la eficiencia se logra con «mayor control, mejor organización y planificación del trabajo, y sobre todo, una labor de dirección estable», para hacer «más acciones con los mismos recursos o a veces hasta con menos».

Más tarde asumió la dirección general de la Empresa de Correos de Sancti Spíritus, donde lideró la operación emergente de recepción y distribución de paquetería internacional, especialmente durante la covid. Bajo su mando, la entidad recibió la Bandera de Vanguardia Nacional, un mérito que él mismo recibió en nombre del colectivo.

De sus casi 30 años vinculados al Poder Popular, Bernal Valdivia extrajo una filosofía que comparte con quienes hoy dirigen: «En el Poder Popular aprendí en la práctica qué significa dirigir al pueblo, cómo hay que sentir y padecer sus problemas, escucharlo, atenderlo y, sobre todo, resolver sus vicisitudes o explicar bien el por qué algo no tiene solución. Ser transparente, jamás mentir y predicar con el ejemplo. No permitir irresponsabilidad ni engaños, que la palabra empeñada es ley».

Aunque está jubilado, hace tres años se reincorporó como Especialista Principal de Políticas Territoriales, atendiendo al Vicegobernador Provincial. Mantiene vínculos estrechos con la Asamblea y sigue siendo una voz autorizada para las nuevas generaciones de cuadros, a quienes deja un consejo cargado de experiencia: «Que no pierda ni un instante el vínculo con sus delegados, que transmitan confianza y firmeza ante la hostil situación de guerra no convencional a que nos han sometido, que sigan siendo humildes y transparentes y que tengan la absoluta confianza en el triunfo de nuestra Patria».

La historia de Enrique Bernal Valdivia es la de un hombre que dedicó casi tres décadas a construir, desde el barrio y desde la dirección, el Poder Popular que hoy celebra sus 50 años.

Su legado está en las obras que transformaron la ciudad, en las ferias que se volvieron referencia nacional y, sobre todo, en una manera de gobernar basada en la transparencia, la palabra empeñada y el ejemplo personal.

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