Empresa Comercializadora Axess: Contra viento y marea
Portada Trabajadores

Empresa Comercializadora Axess: Contra viento y marea

La empresa Comercializa­dora Axess en La Habana es una joven entidad que apuesta cada día por la superación constante y se ha convertido en un termómetro de iniciativas y laboratorio de solu­ciones posibles. Refleja la capacidad de innovar en medio de los desafíos y ha aprendido a moverse en aguas turbulentas con el apoyo de sus tra­bajadores.

Jorge Soto Pérez es uno de los choferes de los vehículos eléctricos de Servi Axess que apoyan el servicio necrológico en la capital. Foto: Carlos Vanega Verdecia

“El país lleva 67 años bloqueado —subrayó Leonides Licea Blanco, director de la institución— y ahora más que nunca, pues no entra un li­tro de combustible. Aun así, segui­mos en pie”. La entidad no solo co­mercializa partes y accesorios para vehículos automotores —neumáti­cos, baterías, ferretería, productos químicos—, sino que ha sabido sos­tener ingresos y extender horizontes en condiciones adversas.

En su gestión ha asumido pro­yectos internacionales y encargos sociales que le han dado posición dentro del mercado estatal. “No podemos quedarnos con los brazos cruzados, así no vamos a salvar la Revolución”, exhortó Licea Blanco, sintetizando el espíritu que anima a la empresa.

Para Axess cumplir con su obje­to social significa también aportar ingresos adicionales al país. Se trata de una autonomía que busca soste­nibilidad sin renunciar a la calidad, fortalecida por la claridad de objeti­vos y la transparencia en la gestión.

 

Con el esfuerzo de todos

Cuando Jorge Soto Pérez llegó a Servi Axess, mipyme estatal vincu­lada a la Empresa Comercializado­ra Axess del Grupo Empresarial de Servicios de Transporte Automotor (GEA), descubrió a una gran familia. Hoy conduce uno de los 15 vehículos eléctricos adquiridos por el Fondo de Desarrollo del Transporte Público y adaptados a funciones necrológicas, experiencia que se traduce en mayor organización y eficacia del servicio en la capital.

“Las personas tienen un buen criterio —dice Jorge—, pues no hay demora cuando nos necesitan”. En ocho meses de labor ha visto cómo la iniciativa se consolida como alterna­tiva confiable en medio de las tensio­nes del transporte.

El parque se abastece en una solinera con 180 paneles fotovoltai­cos, mientras los vehículos cuentan con sistemas propios de carga que garantizan autonomía y continui­dad. La infraestructura se refuerza con siete estaciones de carga —lenta y rápida— instaladas a finales del pasado año, ampliando las posibili­dades de operación. “El trabajo no ha fallado”, asegura Licea Blanco, aunque detrás de esa afirmación se esconde una historia de resistencia poco conocida.

 

Sacar agua del desierto

“Axess supo sacar agua del desier­to”, declaró Licea Blanco. Con 12 años de existencia —y recientemente declarada Vanguardia Nacional— la institución ha navegado entre la amenaza de desaparecer durante el ordenamiento monetario y la con­quista de contratos internacionales que logran posicionarla como un actor clave en la logística del trans­porte.

Foto: Tomada de la página de Facebook del Empresa Comercializadora Axess del Grupo Empresarial de Servicios de Transporte Automotor (GEA)

Nayra Pérez Miranda, directora de organización, desarrollo y comu­nicación, lo explica como una reali­dad que es espejo de la creatividad y la unidad de la dirección colectiva, aunque a veces choca con obstáculos que no dependen de la voluntad de los trabajadores.

“Hemos buscado novedosas for­mas de asociación, basadas en el en­cadenamiento con los nuevos actores económicos, garantía que hasta la fecha ha dado buenos resultados”, señaló la directiva. Su desarrollo combina la amplitud de la red de tiendas y almacenes con la profesio­nalidad del capital humano, ofre­ciendo a los clientes una solución logística integral.

No obstante, esta dualidad va de la mano con nuevos aciertos y tropiezos; mejor autonomía e inno­vaciones en su gestión empresarial. Por ejemplo, la alianza con las for­mas de gestión no estatal permite la sostenibilidad del plan de ventas de la empresa, sin alejarse de su objeti­vo social. Todo ello con un margen insuficiente en medio del nivel infla­cionario.

Jorge Soto, con 19 años en el ser­vicio necrológico estatal, valora la unidad en el centro como clave para el trabajo: “Hay una atención per­manente a todos los trabajadores. Aunque el salario es superior –con 18 mil pesos al mes–, existen otras alternativas para ayudar a los em­pleados”.

En este sentido, el director Leo­nides Licea Blanco explicó que la principal satisfacción del consejo de dirección, “es que lo que obtengan por su trabajo satisfaga las necesida­des básicas”. Resaltó que han entre­gado utilidades repartidas durante cuatro años consecutivos, así como el pago por resultados. También han buscado otras variantes como el su­plemento alimentario para las fami­lias.

Al respecto plantea que, las transformaciones sociales y econó­micas recién implementadas para la empresa estatal socialista constitu­yen un paso decisivo en el perfeccio­namiento de la gestión empresarial cubana. En su visión, este proceso marca un avance necesario para sostener la actividad en condiciones complejas y reafirma el papel de la entidad como actor esencial en el de­sarrollo del país.

 

Por donde le entra el agua al coco

Osbel Hatuey Hernández Labrada, director Comercial, es el eslabón donde los proyectos chocan con la realidad. Aunque la entidad se de­dica a la comercialización ha lo­grado abrir otros caminos, como el contrato de asociación económica internacional con la empresa china Shanghai Sunjin Co. Ltd., conside­rado un salto cualitativo. Sin em­bargo, reconoce que persisten tra­bas. “Hoy todo lo que importamos tiene que ser a través de importado­res —abundó—. Esa es la ineficien­cia que queremos eliminar”, para ello buscan convertirse en importa­dora directa para eliminar interme­diarios y ganar agilidad.

Mientras tanto, la empresa man­tiene su plan de ventas. El encade­namiento con formas de gestión no estatal —como las cuatro unidades comerciales en Matanzas, Mayabe­que y Pinar del Río— ha permitido sortear la escasez de suministros. “Las mipymes privadas aportan sus productos con un 8 % menos del pre­cio de costo, y esa diferencia se con­vierte en nuestra ganancia, lo cual genera dividendos y evita pérdidas millonarias”.

Axess ha entregado 100 triciclos eléctricos de los 300 previstos, ges­tiona la llegada de 200 carros para pacientes hemodializados y 70 fú­nebres —24 ya en servicio—, y con­trató 10 mil bicicletas mecánicas con la industria Minerva, de las que se han entregado 998, además de avan­zar en un segundo acuerdo por 5 mil más. Todo este esfuerzo se apoya en energías renovables, en un cambio de matriz que, según Hernández, abarca todos los frentes; aunque persisten retos logísticos, como tras­ladar los triciclos al oriente y ga­rantizar repuestos y financiamiento para mantener los medios eléctricos.

La experiencia de Axess de­muestra que el reto no es esperar condiciones ideales, sino crear las posibles cada día con esfuerzo co­lectivo, compromiso e inteligencia práctica. Los obstáculos deben ser el punto de partida sobre el cual se impone la eficiencia. Son tiempos de aprender a andar con la luz dispo­nible, sin detenerse a esperar que todo el horizonte se ilumine.

Compartir…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *