En acto homenaje como fin de la misión de esos profesionales de la isla caribeña, el diplomático subrayó el trabajo realizado en condiciones difíciles, lugares apartados y la forma en que sembraron amor.
Ustedes son los verdaderos embajadores de nuestra patria en este país y por eso el pueblo les agradece toda la labor desarrollada, remarcó el funcionario ante los presentes en la Plaza José Martí de la capitalina avenida Las Américas.
Fernández los exhortó a que sigan siendo así buenos cubanos, revolucionarios, patriotas y a que se sumen al esfuerzo para defender a la patria frente a las amenazas del imperio del norte (Estados Unidos).
Siempre estarán en el corazón de este pueblo y en el de sus compañeros de la embajada, quienes hemos tenido el privilegio de poder compartir con ustedes, aseveró.
Esa huella que dejan en el pueblo es el reconocimiento más grande, el agradecimiento, y lo han vivido en la retirada, en los lugares donde han estado trabajando, acotó.
Tengan la satisfacción de que cumplieron el deber con la patria, con el Comandante en Jefe Fidel Castro, el protagonista de esta obra humana y a quien estamos homenajeando en el año del centenario de su natalicio, expresó el embajador.
Él nos enseñó esos valores de solidaridad y fue el creador de esta cooperación internacional, símbolo de lo que es Cuba actualmente en el mundo, a pesar de ser un país bloqueado, recordó.
Viajan a una isla que los necesita, porque el sistema de salud antillano hay que reforzarlo, debido al daño que le provoca el bloqueo, con todas las limitaciones generadas, señaló el diplomático en sus palabras.
Deseó a los galenos un feliz retorno a Cuba, mientras todos juntos gritaron: ¡Misión cumplida! ¡Patria o muerte, ¡Venceremos!
Colaboradores de la brigada del departamento de Jutiapa depositaron al término una ofrenda floral ante la efigie de José Martí.
La doctora Mercedes María Rubén Chávez, de la provincia de Villa Clara, en declaraciones a Prensa Latina recordó que prestó colaboración antes en Mali, Guinea Ecuatorial y Venezuela, por lo cual esta es la cuarta.
Vamos a rincones inhóspitos, a los lugares donde más nos necesitan y allí la batalla es a lo que se presenta, comentó, mientras detalló que en Joyabac, departamento El Quiché, les llamó la atención el parasitismo, la desnutrición en niños pequeños y el seguimiento a las embarazadas.
El 5 de noviembre de 1998 llegaron a Guatemala 19 médicos cubanos tras el paso del devastador huracán Mitch, una historia solidaria y desinteresada que creció con el tiempo y hacia las poblaciones más humildes.
rc/znc


