Embajador cubano deja al descubierto los límites de la ayuda petrolera de Rusia

El embajador cubano en Moscú, Enrique Orta González, reconoció ante la prensa rusa que el petrolero Anatoli Kolodkin ha sido el único buque ruso con crudo que llegó a Cuba en lo que va de 2026, y que su carga permitió reducir los apagones durante aproximadamente dos semanas.
La declaración, recogida por la agencia estatal rusa PRIME, perteneciente al grupo Rossiya Segodnya, pone de relieve el alcance limitado de la asistencia petrolera de Moscú, pese a los reiterados mensajes de solidaridad y cooperación entre ambos gobiernos.
Un solo petrolero ruso en casi diez meses
Orta González hizo estas declaraciones en una rueda de prensa celebrada en la embajada cubana en Moscú, en vísperas de la votación anual de la Asamblea General de la ONU sobre el embargo estadounidense a Cuba, prevista para el 28 de octubre.
El diplomático aseguró que el cargamento representó un gran alivio para la población cubana, pues durante aproximadamente dos semanas disminuyeron los cortes de electricidad.
El embajador subrayó que el buque de bandera rusa fue el único petrolero con crudo que llegó a la isla en 2026, según recogió PRIME.
Su declaración confirma que, hasta ese momento, Rusia no había concretado un segundo suministro de petróleo, pese a los anuncios de cooperación energética con La Habana.
El Anatoli Kolodkin, perteneciente a la naviera estatal rusa Sovcomflot, sancionada por Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido, llegó a la Base de Supertanqueros de Matanzas a finales de marzo con 100,000 toneladas de crudo, equivalentes a unos 730.000 barriles, presentadas por Moscú como ayuda humanitaria.
Lo que el Gobierno cubano ya había reconocido desde abril
Las limitaciones de aquel envío habían sido reconocidas meses antes por las propias autoridades cubanas.
En abril, Miguel Díaz-Canel calificó el cargamento ruso de «simbólico» y señaló que representaba aproximadamente un tercio de las necesidades mensuales de petróleo de Cuba.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, advirtió el 22 de abril que el combustible ruso solo alcanzaría hasta finales de ese mes.
El 3 de mayo, Díaz-Canel confirmó ante delegados de solidaridad internacional que el petróleo se agotaba «en los próximos días» y que Cuba desconocía cuándo recibiría otro cargamento, en medio de una grave escasez de combustible.
Rusia también había anunciado un segundo envío de crudo, pero este no se materializó. El petrolero Universal, inicialmente vinculado a ese suministro, cambió su rumbo hacia el Atlántico Sur en mayo, sin que se confirmara posteriormente su llegada a Cuba.
La brecha entre la cooperación anunciada y los suministros reales
La crisis de abastecimiento petrolero se agravó tras las medidas adoptadas por Washington a comienzos de 2026. En enero, el presidente Donald Trump firmó la Orden Ejecutiva 14380, que estableció un mecanismo para imponer aranceles adicionales a las importaciones estadounidenses procedentes de países que suministraran petróleo a Cuba.
Venezuela suspendió sus envíos tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, mientras México redujo drásticamente sus suministros. Pemex había figurado entre los principales proveedores de petróleo de Cuba durante 2025.
En ese escenario, el Anatoli Kolodkin pudo entrar a aguas cubanas después de que Washington permitiera su llegada por razones humanitarias. Sin embargo, el envío no tuvo continuidad con nuevos cargamentos rusos.
La cooperación humanitaria de Moscú continuó por otras vías. El 16 de octubre se informó de la entrega de 750 toneladas de aceite de girasol, canalizadas a través del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas y destinadas a niños, personas mayores y mujeres embarazadas. Se trata de una asistencia alimentaria distinta del suministro energético que necesita la isla.
Apagones prolongados mientras el embajador habla en Moscú
Las declaraciones de Orta González coinciden con una situación eléctrica especialmente difícil para la población cubana, marcada por déficits persistentes de generación y prolongadas interrupciones del servicio.
Este martes 20 de octubre, la Unión Eléctrica pronosticó una disponibilidad de 920 MW frente a una demanda máxima de 2.820 MW, con un déficit previsto de 1.850 MW y una afectación máxima estimada de 1.880 MW durante el horario pico.
El parte oficial también indicó que el 19 de octubre el servicio eléctrico estuvo afectado por déficit de generación durante las 24 horas, con una afectación máxima real de 2.007 MW. En La Habana, los reportes de la empresa eléctrica provincial reflejaron interrupciones y restablecimientos del servicio en distintos circuitos de la capital.
La dimensión de las necesidades energéticas cubanas contrasta con la ayuda recibida de Moscú. Según datos difundidos durante la llegada del Anatoli Kolodkin, Cuba necesita alrededor de 100.000 barriles de petróleo diarios, de los cuales unos 40,000 proceden de la producción nacional. El único cargamento ruso de 2026 equivalía, por volumen, a poco más de una semana de esa demanda total.
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