Embajada de EE.UU. en La Habana desalienta la emigración ilegal y cubanos responden: «Cualquier riesgo vale la pena»

La Embajada de Estados Unidos en Cuba publicó este sábado en su página oficial de Facebook un gráfico de disuasión contra la emigración irregular con el mensaje «No arriesgues tu vida, no vale la pena», acompañado de la ilustración de una embarcación pequeña tachada con una X roja.
El llamado, que forma parte de una campaña sostenida contra las travesías ilegales por el Estrecho de Florida, desató una avalancha de respuestas que reflejan la desesperación de miles de cubanos: «Cualquier riesgo vale la pena», sentenció un internauta.
Decenas de foristas repararon en que se hallan atrapados entre dos imposibilidades: no pueden emigrar ilegalmente, pero tampoco pueden hacerlo por vías legales.
La contradicción fue señalada de inmediato. «Tampoco se puede entrar legal», escribió uno de ellos con contundente brevedad.
Otros fueron más explícitos: «No pedimos entrar ilegalmente. Pedimos poder reunirnos legalmente. Nuestros familiares comenzaron el proceso correcto. Presentaron peticiones. Reunieron documentos. Esperaron. Cumplieron», denunció una usuaria, resumiendo el drama de familias con procesos de reunificación familiar paralizados por el travel ban y la suspensión indefinida de visas de inmigrante para cubanos, vigente desde el 21 de enero de 2026.
Varios comentaristas relataron tener hijos menores de edad aprobados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) que no pueden ingresar a Estados Unidos por la proclamación presidencial bajo la sección 212(f).
«Tengo un niño menor de edad aprobado por el USCIS y no puede entrar por esa proclama que está siendo injusta, porque los niños no son terroristas», escribió una madre.

Las categorías de preferencia familiar F1, F2A, F2B, F3 y F4 quedaron bloqueadas tras las restricciones impuestas por la administración Trump, y el Programa de Reunificación Familiar Cubana cerró para nuevas solicitudes en diciembre de 2025. El 29 de septiembre de 2026, Washington anunció nuevas restricciones que afectaron categorías adicionales.
Frente al mensaje de la embajada, muchos cubanos respondieron que el verdadero peligro no está en el mar sino en la isla. «Vivir dentro de Cuba, eso sí es arriesgar la vida, el mar se quedó chiquito ante tanto peligro, que ni hablar se puede», escribió una usuaria.
Otro comentarista fue aún más directo: «Hubiese preferido haber muerto en el mar, que vivir en un país en el que no se puede hablar con libertad, que solo por pensar diferente vas preso, y hasta por una sola canción en contra del gobierno vas preso».
La advertencia de la embajada llega en un momento en que las salidas en balsa no se han detenido pese al endurecimiento de las políticas migratorias. En agosto de 2026, dos jóvenes balseros cubanos murieron en aguas de Pinar del Río, y semanas después fue captado en video un grupo de balseros saliendo de una playa de esa misma provincia.
Un comentarista que emigró ilegalmente en 1979, a los 14 años, desde Santa María del Mar, y lleva 48 años en Estados Unidos, ofreció una perspectiva generacional: «Valió la pena. Ahora no vale la pena porque ya no te dejan entrar al país, ya no te dan asilo político».
La respuesta más citada en el hilo resumió el sentir colectivo: «Este país está tan duro que vale la pena arriesgar la vida a la deriva en el mar, aún sabiendo que llegar es difícil y si llegas te pueden regresar. Aun así el cubano lo intenta, porque la libertad no tiene precio».
«Si arrecian el cerco, más cubanos van a cruzar. Muy tarde para esa advertencia», concluyó otro comentarista.
Entre 2021 y 2026, más de 1,79 millones de cubanos abandonaron la isla en lo que se describe como el mayor éxodo de su historia, impulsado por la crisis económica, los apagones generalizados, la escasez de alimentos y la represión política de la dictadura.
Vídeos relacionados:
Archivado en:










