Tres alimentos son necesarios para el desarrollo de las plantas: nutrientes del suelo, agua que les permita asimilarlos y sol… a conveniencia.

La luz permite la fotosíntesis, que convierte nutrientes en elementos asimilables por las plantas. Su importancia es vital.
Sin embargo, con frecuencia observamos que alguien que se inicia como agricultor desconoce esto y delimita su patio, huerto o parcela con una verdadera muralla vegetal.
Una buena cerca (en su opinión) pero muy deficitaria para los cultivos a los cuales impide la entrada de iluminación, con su sombra.
Ante situaciones como la que acabamos de reseñar, aconsejamos consultar el cuadro que se anexa en esta entrega.
Observe que de acuerdo a su clase, las plantas tienen requerimientos distintos, referidos a la incidencia de la luz solar.
Una orquídea, por ejemplo, expuesta a sol intenso… se chamusca. Pero si usted la alimenta con luz tamizada, entonces la verá desarrollarse a plenitud, ese es su hábitat. No lo cambie.Otros artículos del autor:

