¿El régimen cuida a presos famosos y machaca a los desconocidos?
El Partido Comunista cubano aplica un trato radicalmente distinto a sus presos políticos según el nivel de visibilidad internacional que tengan: a los desconocidos los destruye en silencio, mientras que a las figuras públicas los cuida lo suficiente para mantener una fachada ante el mundo. Esa es la tesis que el músico, opositor y articulista cubano Sayde Chaling-Chong expuso este jueves en el panel de debate Transición en Cuba, moderado por Tania Costa.
«Imagínate tú los comunistas haciendo diferenciación de clases. Pues sí, el Partido Comunista tiene diferenciación de clases con los presos políticos», afirmó Chaling-Chong, quien participó en el programa junto a Manuel Milanés y Alejandra Franganillo.
El panelista fue directo al describir el mecanismo: «Si tú eres un total desconocido, si nadie sabe quién tú eres, si no has salido de ningún medio, si no es nada, a ese lo machacan y lo desaparecen. Luego a personas como Luis Manuel (Otero Alcántara) pues tratan un poquito de cuidarlos o de tratarlos más o menos bien para luego ellos tener esos argumentos».
Según Chaling-Chong, la lógica detrás de esta estrategia es el temor del régimen a la presión exterior. «Ellos tienen mucho miedo al escándalo. Entonces lo que ha pasado con Luis Manuel Otero y en cierto modo también con Maykel Osorbo, es que el régimen está tratando de dar una buena imagen al mundo, sobre todo, a los pocos aliados que le pueden quedar, que ese tipo de imágenes de tortura y sangre y ese tipo de cosas no les gusta, no para su ideología».
Para ilustrar que el patrón no es nuevo, la panelista recurrió al caso histórico de Armando Valladares, encarcelado durante 22 años a partir de 196. «Mientras no fue conocido, cuando Valladares empezó a publicar sus libros y sus poesías y sus historias, ya el Partido Comunista lo empezó a tratar distinto». Valladares sufrió condiciones brutales en prisión hasta que su caso alcanzó notoriedad internacional, y finalmente fue liberado en 1982.
En el caso de Luis Manuel Otero Alcántara, Chaling-Chong recordó haber participado en marchas en Barcelona en su apoyo y describió lo que vivió el artista. «Yo creo que en cierta distancia o directamente sufrí conjuntamente con él cuando lo secuestraron, cuando le dieron electroshock, cuando lo empastillaron, lo sacaron en la televisión».
El panel también abordó un detalle jurídico revelado por Cubalex: la ley cubana prevé un descuento de dos meses por cada año cumplido de condena por buena conducta, lo que habría permitido a Otero Alcántara salir antes de prisión. Sin embargo, el régimen se lo negó. «Sin haberle abierto un expediente administrativo ni ninguna sanción dentro de la prisión, decían que había hecho huelgas de hambre, que eso era mala conducta, y por tanto no le descontaban esos dos meses por cada año cumplido. O sea, que la cumplió íntegra. Fueron cinco años íntegros», comentó la periodista Tania Costa.
El Tribunal Supremo Popular rechazó aplicar las rebajas en el caso del fundador del Movimiento San Isidro, según confirmó Cubalex. Otero Alcántara fue sacado de la prisión de Guanajay el 7 de julio por agentes de la Seguridad del Estado y permaneció en paradero desconocido varios días, hasta que el 18 de julio viajó a Miami tras la aprobación de un parole humanitario.
Mientras tanto, Maykel Osorbo —condenado a nueve años de prisión— sigue encarcelado. Cubalex denunció que el régimen lo trasladó a Guanajay el 10 de julio en condiciones de presión psicológica, sin que se haya materializado ningún parole humanitario para él hasta este jueves que lo confirmaron el Observatorio de Derechos Culturales y la activista cubana Anamely Ramos.
Alejandra Franganillo pidió en el debate no perder de vista lo esencial. «En realidad, primero hay que estar contentos de que salió de la cárcel. Son cinco años independientemente de cómo salió y todo lo que se anda discutiendo. Yo creo que el hecho de ser libre ya merece ya un gran respeto».
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