Asimismo, calificó como novedosa la declaración del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un posible cierre del espacio aéreo ucraniano, ya que se trata de un tema que nadie había abordado antes.»En cualquier caso, se trataría de que las fuerzas armadas de un país de la OTAN operaran en territorio ucraniano, que es precisamente contra lo que se está llevando a cabo la operación militar especial», sostuvo el portavoz.Al mismo tiempo, Moscú percibe cierta ambivalencia en la postura de Washington: si bien reconoce y valora como sincero el deseo de Estados Unidos de facilitar el proceso de paz en Ucrania, también constata que EEUU continúa suministrando armas activamente a Kiev. «Desde esta perspectiva valoramos todas las declaraciones», precisó Peskov, añadiendo que Moscú es consciente del suministro de las armas y tecnología a Ucrania, por lo que la parte rusa «no se pone las gafas de color de rosa» y evalúa la situación de forma objetiva. En ese contexto, el portavoz de la presidencia rusa expresó su esperanza de que Estados Unidos retome con más impulso sus esfuerzos de mediación en Ucrania una vez que se resuelva la situación en torno a Irán, la cual se ha deteriorado significativamente en las últimas semanas.Trump, en una reunión con Zelenski en Turquía, calificó los ataques de Kiev contra territorio ruso como una escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania, que podría conducir a su fin. El líder estadounidense expresó su esperanza de que esta situación lleve a las partes a esforzarse por alcanzar un acuerdo.Moscú continúa considerando la vía diplomática como el medio más deseable para resolver el conflicto en Ucrania. No obstante, en ausencia de voluntad para iniciar conversaciones de paz por parte de Kiev, Rusia proseguirá con el cumplimiento de los objetivos fijados en el marco de la operación militar especial.


