El diablo se viste de Prada · 20 años después | Bohemia
BOHEMIA
ESPECIAL · CINE · CULTURA
2006 → 2026
ESPECIAL BOHEMIA · MODA Y CULTURA · 20 AÑOS
EL DIABLO
SE VISTE
DE PRADA
De Miranda Priestly a la era de las redes:
moda, poder, trabajo, periodismo y cultura
popular vuelven a encontrarse frente al espejo.
01 · LA PELÍCULA
Una historia
que no terminó
en los créditos.
El 30 de junio de 2006,
una joven que llega a Nueva York buscando
abrirse camino como escritora termina
trabajando como asistente de la poderosa
editora de una revista de moda.
Así comienza
The Devil Wears Prada,
dirigida por David Frankel y escrita por
Aline Brosh McKenna.
Dos décadas después, aquella historia
sigue hablando de algo mucho más grande
que la moda:
el poder, el trabajo,
la ambición y el precio del éxito.
02 · DOS DÉCADAS
2006 → 2026
EL ESTRENO
La película llega a los cines
el 30 de junio de 2006.
LOS OSCAR
Obtiene dos nominaciones:
Meryl Streep como actriz principal
y Patricia Field por vestuario.
EL FENÓMENO
Sus personajes, escenas, looks
y frases encuentran nuevas vidas
en la cultura popular y las redes.
EL REGRESO
Miranda, Andy, Emily y Nigel
regresan a las oficinas de Runway.
AÑOS DESPUÉS
La película original se convierte
en una referencia cultural que
continúa generando conversación.
MILLONES DE VISUALIZACIONES.
El tráiler completo de
The Devil Wears Prada 2
alcanzó 222 millones de visualizaciones
durante sus primeras 24 horas,
según informó The Walt Disney Company.
03 · PODER
Miranda
no desapareció.
Meryl Streep convirtió a Miranda Priestly
en una figura reconocible mucho más allá
de la película.
Es una editora, una jefa, una autoridad
y también una representación extrema
de las relaciones de poder dentro de
un ambiente profesional altamente competitivo.
Veinte años después, su personaje permite
volver a formular preguntas incómodas:
¿Dónde termina la exigencia
y comienza el abuso de poder?
MODA
El vestuario dejó de ser un elemento
secundario para convertirse en parte
fundamental de la narrativa.
TRABAJO
Ambición, horarios imposibles,
jerarquías y sacrificios personales:
la película convirtió el trabajo
en uno de sus grandes conflictos.
PODER
Miranda representa una forma de autoridad
que todavía permite discutir sobre liderazgo,
género y éxito profesional.
REDES
Una película de 2006 encontró una segunda
vida en un ecosistema dominado por
plataformas, memes y contenido audiovisual.
05 · EL COLOR QUE SE CONVIRTIÓ EN ARGUMENTO
No es simplemente azul.
La famosa explicación de Miranda sobre
el recorrido de una tendencia desde la moda
hasta una prenda aparentemente cotidiana
convirtió el color en una de las escenas
más recordadas de la película.
Más allá de la escena, el concepto permite
mirar la moda como una cadena de decisiones:
alguien diseña, alguien selecciona,
alguien publica, alguien compra.
06 · MEDIOS
Runway
también era
una redacción.
Andy Sachs llega buscando experiencia
profesional y descubre que el mundo editorial
está atravesado por jerarquías, presión,
plazos, competencia, imagen, publicidad
y relaciones de poder.
En 2026, la pregunta adquiere una dimensión
diferente: ¿qué queda de aquel ecosistema
cuando la prensa impresa comparte espacio
con redes sociales, plataformas digitales
y nuevas formas de consumo de información?
2006
Revista impresa
RUNWAY
Jerarquía editorial
2026
Ecosistema digital
AHORA
Audiencia multiplataforma
06 · 2026
El diablo
regresa.
Casi veinte años después, Meryl Streep,
Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci
vuelven a interpretar a Miranda, Andy,
Emily y Nigel.
La secuela reúne nuevamente al elenco principal
con el director David Frankel y la guionista
Aline Brosh McKenna.
Meryl Streep
MIRANDA PRIESTLY
Anne Hathaway
ANDY SACHS
Emily Blunt
EMILY CHARLTON
Stanley Tucci
NIGEL
Veinte años
bajo la lupa
En 2006 llegó como una comedia sobre moda,
trabajo y ambición. Veinte años después,
El diablo se viste de Prada vuelve
a ser observada desde un mundo donde las
revistas, el periodismo y la industria de
la moda han cambiado radicalmente.
PRIMERA MIRADA
¿Una sátira de la moda
o una celebración de su poder?
Desde su estreno, la película provocó una
discusión que sigue vigente: mientras algunos
críticos destacaron su reparto y su capacidad
de entretenimiento, otros cuestionaron si
realmente se burlaba del mundo de la moda
o si terminaba enamorándose de aquello que
pretendía satirizar.
LA MIRADA
El reparto
como gran fortaleza
La crítica de Roger Ebert puso especial
atención en el trabajo de los intérpretes,
con Meryl Streep como uno de los grandes
atractivos de la película.
La actuación de Streep ayudó a convertir
a Miranda Priestly en un personaje que
trascendió la película y terminó formando
parte del imaginario popular.
VALORACIÓN
¿Sátira
o complacencia?
Peter Bradshaw cuestionó el filo satírico
de la película. Su lectura planteaba una
paradoja: la cinta podía pretender burlarse
de la industria de la moda mientras al mismo
tiempo quedaba fascinada por su glamour,
poder y sofisticación.
PODER · TRABAJO
El precio de trabajar
para Miranda
La lectura de A. O. Scott permitió observar
la película también como una historia sobre
jerarquías laborales: el miedo, la ambición
y la fascinación que puede producir una figura
con enorme autoridad.
DOS DÉCADAS DESPUÉS
Ya no es el mismo
mundo de Runway.
La segunda película encuentra a Miranda,
Andy, Emily y Nigel en una industria muy
diferente. El poder de las revistas impresas
se ha reducido, el consumo de información
se desplazó hacia lo digital y las marcas
de lujo adquirieron una influencia distinta.
THE DEVIL WEARS PRADA 2
Una secuela elegante,
pero familiar
Veinte años después, Peter Bradshaw
encuentra una continuación entretenida
y estilosa, aunque señala que la película
recupera y recicla varios elementos del
argumento original.
El contexto, sin embargo, ha cambiado:
Runway ya no posee el poder económico
de otros tiempos y debe sobrevivir en
un ecosistema dominado por los clics,
las audiencias digitales y las nuevas
reglas del mercado.
MEDIOS · CULTURA
El declive de las revistas
convertido en espectáculo
La relectura contemporánea permite mirar
la secuela como algo más que una reunión
nostálgica. El destino de Runway funciona
como reflejo de la transformación de los
medios impresos y del lugar que ocupaban
las revistas de moda.
La película conserva su brillo, pero ese
brillo ahora convive con una pregunta:
¿qué significa ser poderoso cuando el
ecosistema que sostenía ese poder está
desapareciendo?
INDUSTRIA DE LA MODA
La muerte
del gatekeeper
Una de las lecturas más interesantes de
2026 observa cómo el poder que antes tenían
los grandes editores y las revistas pasó
progresivamente hacia las marcas y otros
actores del mercado.
La secuela convierte esa transformación
en parte de su propio argumento: Emily
ahora trabaja para una marca de lujo,
mientras Miranda intenta mantener a flote
una revista cuyo poder ya no es el mismo.
RELECTURA
De fantasía periodística
a realidad incómoda
Patrick Lenton propone una lectura
especialmente actual: la fantasía profesional
de Andy Sachs, basada en conseguir un puesto
en una revista prestigiosa, contrasta con
una industria periodística marcada por
despidos, fusiones y transformaciones digitales.
Lo que en 2006 parecía una puerta de entrada
al glamour profesional puede verse hoy como
el recuerdo de una época que desapareció.
2006 → 2026
La película
cambió de significado.
En 2006, la discusión giraba alrededor de
Miranda, Andy, la moda y el precio de trabajar
para una jefa implacable.
En 2026, la conversación se amplía:
¿qué pasó con las revistas?, ¿quién controla
ahora la moda?, ¿qué significa trabajar en
medios?, ¿y qué queda del poder de un editor
cuando las audiencias migran hacia las
plataformas digitales?
VEINTE AÑOS DESPUÉS
¿Ha envejecido bien?
Tal vez la pregunta no sea si
El diablo se viste de Prada
envejeció bien.
La película permanece porque cada época
encuentra en ella algo diferente: una
comedia sobre la moda, una historia sobre
el poder, una fantasía profesional o,
ahora, una cápsula de memoria sobre un
ecosistema mediático que ya no existe
de la misma manera.
EL MUNDO QUE RETRATA,
YA NO ES EL MISMO.
VEINTE AÑOS DESPUÉS
¿Ha cambiado
Miranda?
Quizás la pregunta más interesante no sea
si Miranda Priestly sigue siendo la misma,
sino si nosotros seguimos mirando el poder
de la misma manera.
La entrada El Diablo se viste de Prada: 20 años después (especial multimedia) se publicó primero en Revista Bohemia.

