El arte de sembrar tabaco
Portada Radio Habana Cuba

El arte de sembrar tabaco

Cuando hablamos con productores de tabaco conocemos que no hay atajos en el cultivo de la hoja de oro; su producción es un arte manual que comienza en el semillero y no termina hasta que la hoja curada alcanza la perfección.

Detrás de cada cultivo, de cada capa destinada al torcido de un habano, hay un ejército de hombres y mujeres que contra viento y marea, se empeñan en mantener viva una tradición que es el principal rubro exportable de la agricultura cubana.

Entre ellos están Yuerqui Tamayo Herrera y Jorge Luis Arjona Vinajera productores bayameses de las Cooperativa de Producción Agropecuaria Alcibiades Bermúdez y de la Cooperativa de Créditos y Servicios René Muñoz en la provincia cubana de Granma.

tabacalerosPara ellos el camino no ha sido fácil. Sin embargo, la capacidad de resiliencia es tan vasta como sus vegas.

“Arrancamos temprano para aprovechar las bondades del tiempo y estamos trabajando de manera constante en el campo”, comenta Yuerqui Tamayo. Su testimonio refleja el espíritu de un sector que no se rinde.

El tabaco es, ante todo, un producto de esfuerzo colectivo. Son ellos, los anónimos héroes de las vegas, quienes con sus manos curtidas y su inquebrantable voluntad, convierten una simple planta en un producto de prestigio mundial.

La hoja de tabaco no se cultiva, se conquista. Allí esta el sudor de la frente, la paciencia ante el clima adverso y la escasez de recursos y la inteligencia para innovar.

Cada hoja que llega a la mesa de un torcedor de habanos es el testimonio vivo de un esfuerzo que trasciende generaciones y que, a pesar de todos los obstáculos, sigue siendo el orgullo de una tierra y su gente.

(Leipzig del Carmen Vázquez, corresponsal de Radio Habana Cuba, en Granma)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *