La situación del agua a nivel mundial es hoy uno de los principales aspectos evaluados por los economistas y científicos, por la precariedad de suministro en algunos países y regiones.
La riqueza mayor para los seres humanos no lo es ni el oro, la plata o todo el dinero del mundo, sino el agua, ese preciado líquido que ocupa buena parte de nuestro cuerpo y es capaz de provocar la precariedad más absoluta.
El agua, un líquido que está tan cerca del ser humano hasta el punto de inundar buena parte de nuestro cuerpo, constituye la riqueza más relevante y sin la cual no podría existir la humanidad.
De manera imperfecta, algunos autores evaluaron el agua, en los comienzos de la vida, como un caldo que ayudó a mejorar la convivencia, pero es mucho más.
Por lo general, como se encuentra en la naturaleza no puede ser empleada por el hombre para su consumo, ni para usos industriales, pues carece de una pureza biológica y química.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) comentó oportunamente que «de todas las crisis sociales y naturales que debemos afrontar los seres humanos, la de los recursos hídricos es la que más afecta a nuestra propia supervivencia y a la del planeta».
Ese texto, extraído del informe mundial sobre el desarrollo de los recursos hídricos, publicado en Kyoto, Japón, enfoca además la siguiente previsión, para los próximos veinte años.
El promedio mundial de abastecimiento de agua por habitante disminuirá en un tercio a causa del crecimiento de la población, de la contaminación y del cambio climático.
Teniendo en cuenta esos datos, en el mejor de los casos, a mediados del presente siglo dos mil millones de personas en 48 países sufrirán falta de agua.
En la lista de los países con más problemas aparecen Kuwait, que actualmente dispone de 10 metros cúbicos anuales de agua por habitante, la franja de Gaza (52 metros cúbicos), los Emiratos Árabes Unidos (58 metros cúbicos), y las islas Bahamas (66 metros cúbicos).
A partir de estos reportes, los analistas estiman que se trata del primer producto en el Planeta, y por lo tanto necesario a tener en cuenta por los planes económicos de las naciones.


