El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, pronosticó que los demócratas no perderán tiempo en iniciar un proceso de destitución –impeachment– contra el presidente Donald Trump si logran recuperar el control de ese hemiciclo en los comicios del 3 de noviembre. Los comentarios son una advertencia para los miembros de su Partido que, según las encuestas tienen menos entusiasmo que los demócratas para ejercer el sufragio.

Las políticas de Trump son impopulares, incluso entre una parte considerable de los republicanos. Ahora, también enfrenta una demanda federal por malversación de 20 millones de dólares de fondos públicos para financiar propaganda de su campaña personal Love Me (Ámame) de cara a las elecciones, que muestra su imagen con afirmaciones sobre la derrota del comunismo y el socialismo.
Este jueves 8 de octubre, el mandatario llamó a los habitantes del estado de Minnesota a contraatacar y hacer frente a los inmigrantes somalíes, a los que acusa de tomar el control estatal y de ser responsables de violencia, asesinatos y caos, además, arremetió contra el gobernador Tim Walz, a quien calificó de ladrón incompetente.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense J.D. Vance, en cumplimiento de esta política antiinmigrantes, está pidiendo a empresas como Microsoft que contraten a trabajadores estadounidenses y dejen de cubrir sus plantillas con extranjeros.
En los venideros comicios intermedios se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes para una legislatura de dos años y 35 de los 100 que componen el Senado, donde los legisladores sirven mandatos de seis años.
También estarán en juego otros cargos a nivel de país y locales como los gobernadores de 36 estados. Igualmente, se realizarán referendos en algunos estados donde se contemplarán nuevas leyes o enmiendas.
El Partido Republicano tratará de conservar su dominio del Congreso, en el que ahora cuentan con mayoría en ambas Cámaras. No obstante, no son pocos los problemas que preocupan a una gran parte de los estadounidenses, como el de los elevados precios del petróleo y el diésel a consecuencia de la guerra contra Irán y la situación en el estrecho de Ormuz.
A finales de septiembre, Irán transmitió un plan con el propósito de reabrir la ruta marítima de Ormuz, estratégica para el transporte mundial de petróleo y otras materias primas, sin embargo, medios estadounidenses informaron que Washington no aceptó la propuesta. Con situaciones como estas al Partido Republicano se le acorta el tiempo por día.
(Con información de: PL, HISPANTV, RT)


