EE. UU. usa por primera vez drones marítimos de ataque contra Irán y convierte el conflicto en campo de pruebas
CENTCOM usó por primera vez drones marítimos de ataque unidireccional contra Irán, convirtiendo el conflicto en campo de pruebas para nuevos sistemas de armas.

Vídeos relacionados:
El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) empleó este lunes, por primera vez en combate, drones marítimos de ataque unidireccional contra objetivos del régimen iraní, marcando un hito en la guerra naval no tripulada y convirtiendo el conflicto en un laboratorio real para los nuevos sistemas de armas estadounidenses.
Según el comunicado de CENTCOM recogido por The Jerusalem Post, las fuerzas estadounidenses «atacaron sistemas de defensa aérea iraníes, sitios de radar costero, capacidades de misiles y drones, y embarcaciones pequeñas utilizando aviones de combate, buques navales, drones aéreos de ataque unidireccional y drones marítimos de ataque unidireccional por primera vez».
El comando no especificó el tipo exacto de plataforma empleada, pero confirmó que la operación nocturna del domingo golpeó decenas de objetivos en múltiples ubicaciones con municiones de precisión, con el objetivo de degradar la capacidad iraní para seguir atacando el tráfico marítimo internacional en el Estrecho de Ormuz.
Esta nueva oleada de ataques responde a la decisión del régimen iraní de atacar al menos tres buques mercantes en el Estrecho los días 6 y 7 de julio, entre ellos el buque cisterna de gas catarí Al Rekayyat y el petrolero saudí Wedyan, lo que quebró el alto el fuego acordado en junio.
Desde el inicio de los bombardeos el 8 de julio, EE. UU. ha acumulado más de 300 objetivos atacados en tres rondas de ataques, incluyendo una segunda oleada que destruyó más de 80 objetivos en el sur de Irán, entre ellos defensas aéreas y más de sesenta embarcaciones de la Guardia Revolucionaria.
El conflicto está acelerando el despliegue de tecnología militar de vanguardia que Washington venía desarrollando desde hace años.
En el ámbito marítimo, la Task Force 59 —creada en 2021 bajo el mando del entonces vicealmirante Brad Cooper, hoy jefe de CENTCOM— es el eje de integración de vehículos de superficie no tripulados (USV) e inteligencia artificial en operaciones navales.
En junio pasado, un USV Corsair fabricado por Saronic rescató a dos tripulantes de un helicóptero Apache derribado en el Estrecho de Ormuz frente a las costas de Omán; ahora esas mismas plataformas se emplean en modo ofensivo.
En tierra, CENTCOM también ha desplegado los drones LUCAS (Low-cost Uncrewed Combat Attack System), desarrollados por SpektreWorks a partir de ingeniería inversa del dron iraní Shahed-136, con un costo aproximado de 35,000 dólares por unidad y usados por primera vez en combate en febrero de 2026.
La apuesta estratégica del Pentágono es clara: alejarse de los costosos misiles de crucero tradicionales y apostar por sistemas autónomos baratos y desechables, capaces de alcanzar la misma precisión a una fracción del precio.
Mientras tanto, Qatar busca mediar para que ambas partes desescalen el conflicto, en un escenario en el que el Estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del petróleo mundial y el 20% del gas natural licuado global— sigue siendo el principal punto de tensión.
La combinación de la Task Force Scorpion Strike en tierra y la Task Force 59 en el mar apunta, según analistas, a la construcción de una red regional de ataque con drones en una de las zonas más disputadas del planeta.
Archivado en:








