EE.UU. sanciona a la esposa de Alejandro Castro Espín y amplía el cerco sobre el hijo de Raúl Castro
La nueva sanción contra Annalie Lilliam Rueda Cardero amplía la presión de Washington sobre el círculo más cercano de Alejandro Castro Espín, considerado una de las figuras más influyentes del aparato de inteligencia cubano y uno de los hombres de mayor confianza de Raúl Castro.
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La administración del presidente Donald Trump amplió este martes las sanciones contra el entorno familiar de Alejandro Castro Espín al incluir en su lista de personas bloqueadas a su esposa, Annalie Lilliam Rueda Cardero.
La medida fue anunciada por el Departamento de Estado como parte de una nueva ronda de sanciones contra entidades y personas vinculadas al régimen cubano bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el pasado 1 de mayo.
Según el comunicado oficial, Rueda Cardero fue sancionada por ser familiar adulta de Castro Espín —conocido como ‘El Tuerto’, exjefe de los servicios de inteligencia cubanos e hijo de Raúl Castro—, quien ya había sido incluido por Washington en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) a principios de junio.
La nueva designación amplía el alcance de las medidas estadounidenses sobre uno de los núcleos familiares más influyentes del aparato de poder cubano.
La sanción contra Annalie Lilliam Rueda Cardero se produce apenas semanas después de que Estados Unidos designara al propio Alejandro Castro Espín y a su hijo, Raúl Alejandro Castro Calis.
Con esta decisión, Washington ha sancionado en menos de un mes al núcleo familiar más cercano del hijo de Raúl Castro, excluyendo por el momento a su nieto y jefe de su seguridad personal, el coronel del MININT Raúl Guillermo Rodríguez Castro, también conocido como El Cangrejo.
La secuencia comenzó el 4 de junio, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluyó a Alejandro Castro Espín y a su hijo dentro del programa de sanciones creado bajo la Orden Ejecutiva 14404.
Ahora, la inclusión de su esposa completa una ofensiva inédita contra la familia inmediata de quien durante años ha sido considerado uno de los hombres más poderosos y discretos del régimen cubano.
Con rango de general de brigada, Alejandro Castro Espín ocupó durante años posiciones clave dentro del aparato de seguridad nacional.
Fue coordinador del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional de Cuba y es señalado por analistas como una de las figuras más influyentes de los servicios de inteligencia del país.
Su nombre adquirió relevancia internacional al desempeñarse como principal negociador cubano en las conversaciones secretas con la administración de Barack Obama que desembocaron en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en 2015.
Pese a ello, ha mantenido tradicionalmente un perfil público extremadamente bajo. Su apodo, «El Tuerto», proviene de una lesión ocular sufrida durante maniobras militares en Angola.
A diferencia de otros miembros de la familia Castro, Annalie Lilliam Rueda Cardero prácticamente no ha tenido presencia pública. Las pocas referencias disponibles la identifican como esposa de Alejandro Castro Espín y madre de sus hijos. Su nombre apenas ha aparecido en actos oficiales y ceremonias familiares vinculadas a la cúpula gobernante.
La nueva sanción la coloca por primera vez en el centro de la atención pública internacional.
Rueda Cardero también pertenece a una familia con profundas conexiones dentro de las Fuerzas Armadas cubanas. Según reseñó Martí Noticias a principios de junio, su padre fue Hugo Leandro Rueda Jomarrón, coronel histórico del régimen y uno de los hombres de confianza de Raúl Castro durante décadas.
Rueda Jomarrón participó en la fundación del Ejército Oriental y en diversas misiones militares internacionales impulsadas por el gobierno cubano.
Investigaciones periodísticas publicadas recientemente por el citado medio revelaron además que familiares cercanos de Annalie Rueda Cardero residen actualmente en Estados Unidos. Entre ellos figurarían su madre, Ana Adis Cardero Pacheco, residente permanente en Florida, y una hermana establecida en Hialeah.
La decisión de sancionar a la esposa de Alejandro Castro Espín confirma una tendencia cada vez más visible en la estrategia de Washington hacia Cuba: además de castigar a instituciones, empresas estatales y altos funcionarios, la administración Trump ha comenzado a extender las medidas hacia familiares directos de figuras clave del régimen.
El propio Departamento de Estado ha señalado que la Orden Ejecutiva 14404 permite actuar contra familiares adultos de personas previamente designadas.
La medida busca impedir que integrantes del círculo más cercano al poder puedan servir como vía para proteger activos, mantener operaciones financieras o beneficiarse indirectamente de estructuras sancionadas.
Con la inclusión de Annalie Lilliam Rueda Cardero, Estados Unidos amplía aún más la presión sobre una de las familias más influyentes del aparato de seguridad cubano y refuerza el mensaje de que las sanciones ya no se limitan únicamente a funcionarios y entidades estatales.
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