El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio este jueves la bienvenida a la Casa Blanca a su homólogo de China, Xi Jinping, para la segunda cumbre del año entre los líderes de las dos principales economías del mundo.
Una actuación de la banda del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, un sobrevuelo aéreo sobre la mansión ejecutiva y el desfile militar de una duración aproximada de 15 minutos en el pavimentado Jardín de las Rosas destacaron en la elaborada ceremonia de recibimiento a Xi en su primera visita a la mansión ejecutiva en más de una década.
Después, ambos líderes pasaron a las conversaciones bilaterales que preceden a una cena de Estado, prevista para la noche de este jueves.
La Casa Blanca también dispuso que una serie de banderas de los dos países ondearan sobre la entrada del Despacho Oval.
La visita ocurre mientras Estados Unidos y China prolongan una tregua arancelaria que dura desde octubre y gestionan la incertidumbre en torno algunos problemas globales como las guerras de Irán y Ucrania.
Los dos países, rivales en el ámbito de la tecnología avanzada de inteligencia artificial (IA), al parecer abrirán las puertas al diálogo en esta materia, incluso antes de la reunión, Trump publicó en redes sociales que ese sería un «tema importante de debate».
Xi destacó junto a su anfitrión en el vestíbulo principal de la Casa Blanca que tanto China como Estados Unidos son naciones líderes en IA y tienen la responsabilidad de garantizar que sea una fuerza para el bien e insistió en la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA para el bien, y de garantizar que su desarrollo esté siempre bajo control humano.
Además, anunció que dos ejemplares del panda gigante, considerado como un histórico “embajador de la amistad” entre China y Estados Unidos, llegarán a un zoológico de Atlanta en los próximos días.
Este segundo cara a cara entre Trump y Xi después de su encuentro en mayo en Beijing, permitirá, a juicio de observadores, reencauzar la agenda bilateral y fortalecer los canales de diálogo a largo plazo.
Según el vocero de la Cancillería china, Guo Jiakun, el hecho de que ambos jefes de Estado realicen visitas mutuas en un margen de medio año entraña un significado histórico para la estabilidad global.
Mañana, último de los tres días en Washington del presidente chino, realizará un recorrido por los Archivos Nacionales de Estados Unidos acompañado de Trump.
Con alfombra roja incluida, el presidente Trump y su esposa Melania aguardaron ayer a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, al pie de la escalerilla del avión, en la pista de la Base Conjunta Andrews, en Maryland.
La última visita de Estado de Xi Jinping a territorio estadounidense fue durante la administración de Barack Obama (2009-2017), pero viajó a Estados Unidos en 2023 para la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), celebrada en San Francisco, California.



