«Dime qué funciona en Cuba»: ciudadanos ante la ineficiencia de las empresas estatales

Un texto satírico publicado en Facebook por Angelo Del Castillo se ha convertido en uno de los retratos más certeros del colapso de los servicios públicos en Cuba, al ironizar sobre los comunicados oficiales de las principales empresas estatales de la Isla, que anuncian con total normalidad la ausencia del servicio para el que fueron creadas.
El post viral de Del Castillo apunta directamente a Aguas de La Habana, ETECSA, la Unión Eléctrica y los ministerios de Transporte, Agricultura, Vivienda y Salud, todos con el mismo patrón: comunicar la falta de aquello que se supone deben garantizar.
«Aguas de La Habana: ‘Informamos afectaciones con el servicio de agua.’ ¿Perdona? ¡Pero si tú eres AGUAS DE LA HABANA! Es lo único que haces. No te dedicas a nada más», escribe Del Castillo.

La ironía continúa con la empresa de telecomunicaciones: «ETECSA: ‘Presentamos interrupciones en las comunicaciones.‘ Hombre, que tú eres la empresa de las comunicaciones. Si no comunicas, ¿qué eres? ¿Una academia de lenguaje de señas?»
Sobre la Unión Eléctrica, el autor compara sus comunicados con una situación absurda: «Es como un piloto diciendo: ‘Les informamos que no tenemos aviones, pero las ganas de volar están.’»
El remate del texto apunta al único organismo que, según Del Castillo, sí cumple su función sin fallas: «Al final el único organismo del Estado que funciona con una eficiencia admirable es el que cobra. Ese nunca tiene averías.»
La sátira no exagera. Cada sector mencionado atraviesa una crisis documentada y estructural. Aguas de La Habana opera con apenas el 50% de su capacidad de bombeo, con más de 5,000 salideros activos que hacen que entre el 40% y el 70% del agua se pierda antes de llegar a los hogares. Solo el 48% de la población cubana tiene acceso regular al agua potable.
En octubre de 2025, más de 156,000 personas estaban afectadas por la crisis hídrica en La Habana, y la respuesta del gobierno fue enviar siete pipas a Regla tras una protesta de mujeres.
Para abril de 2026, una ONG ya documentaba un mercado negro de pipas privadas que vendían cargas de agua entre 18,000 y 26,000 pesos cubanos.
En el sector eléctrico, la Unión Eléctrica registró en mayo de 2025 un déficit energético superior a 1,500 MW, con apagones de hasta 38 horas diarias en algunas zonas.
Cuba estuvo sin recibir crudo importado de Venezuela y México entre diciembre de 2025 y abril de 2026, lo que agravó el colapso en cascada: sin electricidad, la red de ETECSA colapsa y las bombas de agua dejan de funcionar.
El transporte público, por su parte, se hundió un 93% entre enero y septiembre de 2025, con solo 219 de 558 ómnibus nacionales operativos en diciembre de ese año.
Este agotamiento ciudadano se produce en un momento en que el régimen de Díaz-Canel anunció en junio de 2026 el mayor paquete de reformas económicas en décadas: 176 transformaciones en 23 ejes aprobadas por el Partido Comunista el 17 de junio y ratificadas por la Asamblea Nacional dos días después, que buscan otorgar cierta autonomía a las empresas estatales para exportar, importar y definir sus propios salarios.
Sin embargo, la respuesta popular ante esas reformas oscila entre la esperanza y el escepticismo profundo, y el humor satírico en redes sociales sigue siendo, como refleja el texto de Del Castillo, el termómetro más fiel del agotamiento de una población que lleva décadas esperando que algo, cualquier cosa, funcione.
Vídeos relacionados:
Archivado en:








