
Trabajadores retiraron este lunes las letras y emblemas de Meliá instalados en la fachada del Hotel Cohíba, en La Habana, pocos días después de que la compañía española concluyera su salida de los 34 establecimientos que administraba en Cuba.
La operación, difundida mediante imágenes y videos en redes sociales, marca el cierre visible de 36 años de presencia de la cadena en la Isla, forzada por las sanciones de Estados Unidos contra empresas vinculadas al aparato estatal y militar cubano.
La retirada de la marca ocurrió cuatro días después de que Meliá pusiera fin a todas sus operaciones hoteleras en el país. La empresa había mantenido una presencia continua desde finales de la década de 1980 y llegó a convertirse en uno de los principales socios extranjeros del régimen en el sector turístico.
El Hotel Cohíba pierde uno de sus símbolos
El Cohíba ocupa un lugar central en la historia de Meliá en Cuba. El inmueble abrió el 31 de mayo de 1995 en el Vedado, frente al Malecón habanero, con 462 habitaciones. Fue el primer hotel urbano de la capital gestionado por completo por Sol Meliá.
Fidel Castro asistió a la inauguración, una señal del peso político que el Gobierno concedía al proyecto. Durante tres décadas, el establecimiento funcionó como una de las principales vitrinas del modelo turístico diseñado por las autoridades para captar divisas y atraer capital extranjero.
La imagen de obreros desmontando el nombre de Meliá contrasta con aquella etapa de expansión. El hotel permanece abierto, pero pierde la marca asociada durante años a su administración y proyección internacional.
Las sanciones aceleraron la salida de Meliá
La retirada se ejecutó en dos fases. El 3 de junio de 2026, Meliá anunció el cese inmediato de actividades en 15 hoteles relacionados con GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas. Una orden ejecutiva de la administración de Donald Trump sancionó a esa entidad y fijó el 5 de junio como fecha límite para terminar los vínculos comerciales.
El 13 de julio, Washington amplió las medidas al Ministerio de Turismo y a otras nueve entidades estatales. La decisión cerró la posibilidad de continuar en los establecimientos restantes y llevó a la salida completa de la firma española.
Otras cadenas extranjeras también abandonan Cuba
Iberostar confirmó el 21 de julio que dejó de operar y comercializar hoteles en la Isla. La compañía ya había salido, desde el 1 de junio, de 12 instalaciones relacionadas con Gaviota. Barceló anunció que no renovará sus contratos a partir de 2027.
Antes de estas decisiones, unas 20 cadenas extranjeras, diez de ellas españolas, mantenían más de 100 contratos hoteleros en el país. La retirada coincide con una caída prolongada del turismo, apagones, escasez de suministros y deterioro de los servicios.
El desmontaje del letrero del Cohíba resume el retroceso de un sector que el régimen presentó durante décadas como pieza clave de su economía, pero que hoy pierde operadores, visitantes y capacidad para atraer nuevas inversiones.


