Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, aseguró hoy que su país seguirá apostando por mantener vínculos con la Unión Europea sobre bases de igualdad, reciprocidad y respeto mutuo.
En la red social X, el Canciller defendió la posición de Cuba a favor de la implementación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) con la Unión Europea, concertado en 2016 y puesto en vigor, en 2017, y subrayó que el mecanismo preserva la equidad para abordar los temas de interés común y las diferencias.
En alusión a una nueva resolución contra La Habana aprobada este jueves en el Parlamento Europeo, Rodríguez Parrilla comentó que fuerzas políticas de derecha en ese órgano legislativo prefieren sumarse a la narrativa estadounidense diseñada para justificar el cerco energético, la guerra económica extrema y la amenaza militar de la Casa Blanca contra el pueblo de Cuba.
No se atreven, siquiera, a invocar la soberanía, jurisdicción e intereses europeos frente a la injerencia y presión de Estados Unidos contra sus compañías y ciudadanos, afirmó el jefe de la diplomacia cubana.
De acuerdo con el Canciller, esa omisión viola las propias leyes y regulaciones comunitarias y nacionales, en particular el Reglamento (CE) n.º 2271/96 del Consejo, de 22 de noviembre de 1996, que protege contra los efectos de la aplicación extraterritorial de la legislación adoptada por un tercer país y las acciones basadas o derivadas de ella.
No nos sorprende, comentó Rodríguez Parrilla, y recordó «el silencio y la complicidad de esos mismos grupos frente al genocidio israelí en Gaza».
En un comunicado de prensa publicado este jueves, la Embajada cubana en Bélgica señaló que la resolución constituye otro ejercicio de manipulación política, doble rasero y subordinación a las agendas política más extremistas y hostiles de los Estados Unidos contra la Isla.
Denunció que el texto aprobado insiste en solicitar la suspensión del ADPC entre Cuba y la Unión Europea, ignorando la naturaleza jurídica de dicho instrumento, así como las competencias institucionales dentro de la propia Unión Europea.
Según indica el comunicado, el acuerdo es de carácter político, integral y bilateral, que abarca los ámbitos de diálogo político y cooperación y ampara las relaciones entre Cuba y la Unión Europea y sus Estados Miembros, basadas en principios de igualdad soberana, reciprocidad y respeto mutuo.