Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, definió hoy desde su perfil en la red social Facebook la diferencia entre legalidad e ilegalidad en materia de derecho nacional e internacional en el comercio de combustibles.
Señaló que la importación de combustibles por entidades estatales y privadas desde cualquier país es legal, conforme a la legislación nacional y al Derecho Internacional.
Agregó que disponer, almacenar, distribuir y comercializar ese combustible dentro del territorio cubano también es legal, como lo es transportarlo en aguas internacionales.
«Lo que resulta ilegal es intimidar a Estados soberanos con amenazas de represalias del gobierno de Estados Unidos si exportan combustible a Cuba o a empresas exportadoras o transportistas de cualquier país por participar en operaciones comerciales de esa naturaleza», escribió Fernández de Cossío.
Añadió que «es ilegal hostigar e interceptar en aguas internacionales buques que transporten combustibles a Cuba, como es ilegal la piratería y el pillaje».
El viceministro subrayó que «es ilegal, inmoral y criminal someter a un pueblo entero a la asfixia económica como castigo colectivo con fines políticos».

