
La actriz cubana Yia Caamaño ha generado una amplia reacción en redes sociales con “Deberían irse”, un monólogo basado en un texto de Freddys Núñez Estenoz que denuncia el deterioro social, el sufrimiento ciudadano y la falta de esperanza bajo el sistema político vigente en Cuba.
La interpretación, difundida durante el fin de semana, superó las 100.000 visualizaciones en poco tiempo, según los datos compartidos por sus promotores. El alcance convirtió la pieza en un nuevo foco de discusión entre cubanos dentro y fuera de la Isla.
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Una denuncia desde el arte
El video utiliza la actuación como vehículo para abordar la crisis cubana. A través de un discurso directo, Caamaño expone el cansancio acumulado por varias generaciones y cuestiona a quienes han conducido el país durante décadas.
“Deberían irse” combina elementos teatrales con imágenes vinculadas a la oscuridad, la pérdida y el desgaste. La obra presenta una Cuba marcada por las carencias, la separación familiar y la frustración de quienes no encuentran oportunidades para desarrollar sus vidas.
La narración evita el lenguaje institucional y se concentra en la experiencia emocional de los ciudadanos. El mensaje alude a las heridas provocadas por el exilio, la pobreza, la represión y la ausencia de libertades.
La interpretación de Caamaño refuerza el tono de confrontación del texto. Sus gestos, silencios y cambios de intensidad buscan transmitir la angustia de quienes permanecen en el país y la culpa que, en ocasiones, acompaña a quienes emigraron.
Reacción entre los emigrados
La pieza ha conectado de manera especial con la diáspora cubana. Numerosos usuarios identificaron el monólogo con sus propias historias de separación, pérdida y deseo de regresar algún día a una nación distinta.
El video también plantea el retorno como una aspiración ligada a la reconstrucción del país. No se trata solo de volver al lugar de origen, sino de recuperar espacios, vínculos y proyectos interrumpidos por la crisis política y económica.
Las reacciones muestran cómo las plataformas digitales se han convertido en escenarios para difundir discursos que rara vez encuentran espacio en los medios oficiales cubanos, controlados por el Partido Comunista.
En ese entorno, artistas, activistas y ciudadanos han utilizado videos, canciones y representaciones para denunciar problemas que las autoridades suelen minimizar o atribuir a factores externos.
Memoria y esperanza
Aunque el monólogo parte del dolor, también incorpora una idea de resistencia. La pieza presenta la memoria como una herramienta para impedir que el sufrimiento y los abusos sean olvidados.
“Deberían irse” se suma así a las expresiones culturales que cuestionan al poder desde el arte. Su rápida difusión evidencia el interés de miles de cubanos por mensajes que reflejen, sin concesiones, la realidad de un país que continúa perdiendo población y esperanza.

