El próximo 1ro. de septiembre comenzará en Cuba el curso escolar 2026-2027 en los diferentes niveles de la Educación General, mientras las universidades e instituciones de Educación Superior reanudarán también sus actividades académicas, en un escenario nacional marcado por dificultades energéticas y otras limitaciones, que condicionan la vida cotidiana de las familias.
La ministra de Educación, Naima Trujillo Barreto, aseguró durante un recorrido por el país para comprobar los preparativos del periodo lectivo que, pese a las circunstancias complejas, se trabaja para garantizar un curso «digno y sostenible», con respuestas a las principales necesidades educativas de niños y adolescentes, acorde con las posibilidades de cada institución y comunidad.
De acuerdo con reportes de la ACN, la titular insistió en la necesidad de innovar, flexibilizar y modelar las soluciones en cada escuela, barrio, municipio y provincia, de manera que las condiciones existentes no impidan desarrollar el proceso educativo con eficiencia y calidad.
El desafío supone ajustar la organización escolar a una realidad que trasciende las aulas y alcanza directamente a las familias: las dificultades para garantizar combustible y transporte, la falta de fluido eléctrico, los problemas de abastecimiento y las limitaciones materiales, obligan a buscar alternativas que permitan sostener la actividad docente sin desconocer las condiciones concretas de cada territorio.
En cuanto a la Educación Superior, el curso académico 2026-2027 también comenzará el 1ro. de septiembre en las universidades e instituciones formadoras de todo el país. El sistema ha dispuesto una organización sustentada en la descentralización y el enfoque territorial, tomando como referencia la experiencia aplicada durante el semestre anterior.
Así, los procesos de matrícula de los estudiantes de nuevo ingreso, el reingreso y la ratificación de matrícula de los continuantes se organizarán desde los territorios de residencia. Los trámites podrán realizarse de manera presencial o en línea, según las posibilidades de cada universidad, Centros Universitarios Municipales (CUM) y Filiales Universitarias Municipales (FUM).
La formación universitaria combinará las modalidades semipresencial y a distancia, con periodos de presencialidad cuando las condiciones lo permitan, fundamentalmente para los estudiantes del curso diurno. Las actividades podrán desarrollarse, además de en las sedes centrales, en CUM, FUM y entidades productivas o de servicios de las localidades.
Para el curso por encuentros se prevé retomar la presencialidad al menos una vez al mes, mientras que el curso a distancia mantendrá su concepción habitual.
Las medidas adoptadas por ambos sistemas de enseñanza tienen un denominador común: preservar la continuidad de la educación mediante una mayor flexibilidad y aprovechamiento de los recursos disponibles, sin aplicar soluciones uniformes allí donde las condiciones son diferentes.
El inicio del curso, por tanto, estará acompañado de esfuerzos adicionales de docentes, estudiantes, familias y autoridades territoriales. El propósito, según han señalado los organismos responsables, es que las dificultades del contexto no se traduzcan en una interrupción del proceso formativo, sino en una reorganización capaz de responder a las circunstancias de cada comunidad.
Fuente: Granma


