
Foto: Ricardo Rodríguez González
Pinar del Río.-Cientos de hectáreas arroceras se cultivan en esta provincia con la ayuda de un dron.
La valiosa tecnología permite economizar insumos, aprovechar mejor las jornadas y reducir la necesidad de fuerza de trabajo.
El máster en ciencia Raciel Moreno, jefe de levantamiento aéreo en la Empresa Geocuba, precisa que el equipo empleado tiene una capacidad de 55 litros en el sistema de aspersión de líquidos y es capaz de fumigar tres hectáreas en cada vuelo.
Ello ha hecho que en condiciones óptimas en cuanto al clima y los vientos, haya llegado a cubrir más de 60 hectáreas en un día.
Además del sistema de líquidos, el dron tiene uno de sólidos para la aplicación de otro tipo de productos, que opera con un tanque distinto.
El especialista señala que su entidad ha usado el equipo en diferentes cultivos y en varios territorios del país, tanto para brindar servicio a estructuras productivas como con fines de investigación.
Es el caso de la zona del Sur del Jíbaro (en Sancti Spíritus) y el municipio de Yara (en Granma).
En Pinar del Río, a parte del arroz, ha sido empleado en otros cultivos como el tabaco y los frijoles, en varios municipios de la provincia.
El campesino Dagoberto Remigio, un usufructuario cuyas áreas se ubican dentro de la Unidad Empresarial de Base Semillas Cubanacán, perteneciente a la Empresa Agroindustrial de Granos Los Palacios, es de los que se han beneficiado con esta experiencia.

Primero recibió los servicios del dron para aplicar herbicidas en 200 hectáreas, y al momento de redactar esta información volvía a emplearlo para aplicar fungicidas y plaguicidas en otras 52.
«Es una tecnología con muchas ventajas. Se necesita menos personal y se ahorra tiempo.
«De haber tenido que hacer estas aplicaciones de manera manual, habríamos necesitado muchos días y una cantidad significativa de hombres, porque estos son campos muy grandes que fueron preparados hace décadas, para utilizar la aviación».


