En el diálogo, el cual forma parte de un documental que ese medio brasileño prepara sobre el país antillano, el mandatario señaló que la Revolución siempre ha defendido la posibilidad de mantener una relación civilizada con Estados Unidos y de resolver las diferencias bilaterales mediante el diálogo.
«Dialogar, conversar es una cosa; otra cosa es negociar. Nosotros siempre hemos defendido eso, esta es la historia de la Revolución”, expresó el jefe de Estado.
Díaz-Canel remarcó que siempre, en la Revolución, se defendió la posibilidad de tener una relación civilizada con Estados Unidos y de que haya capacidad de resolver las diferencias bilaterales, sabiendo que tendrán diferencias ideológicas.
«Bajo el precepto de que no son negociables, ni en la mesa de conversaciones, nuestro sistema político, nuestra soberanía y nuestra autodeterminación. Y tiene que ser en condiciones de igualdad”, sostuvo.
Usted no puede conversar, dialogar o negociar bajo presión. No somos una nación en disputa, no somos una colonia, ni somos una posesión para que alguien se apropie de nosotros, enfatizó el mandatario.
Díaz-Canel expresó que Cuba es un país soberano, independiente y libre, que tomó como decisión de la mayoría “un proceso de construcción socialista en medio de estas condiciones tan adversas”.
El dignatario se refirió también a la situación que atraviesa la isla y aseguró que el pueblo cubano mantiene su capacidad de resistencia frente a las dificultades.
«Usted percibe cómo reacciona el pueblo cubano. No hay apagón que apague nuestra voluntad, ni escasez que destruya nuestra esperanza», señaló.
Añadió que, a nivel comunitario, la población se organiza para garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales. «No hay transporte, pero todos los días los médicos, las enfermeras y los demás profesionales de la salud llegan a sus puestos de trabajo y, aun sin luz, atienden a sus pacientes”, ejemplificó.
“Los profesores dan clases aun sin luz y los campesinos siembran y producen alimentos aun sin combustible. Esa es la imagen de esa resistencia heroica y creativa del pueblo cubano», afirmó.
Además, expresó que el respaldo popular a la Revolución está relacionado con las transformaciones sociales impulsadas durante décadas, que abrieron nuevos horizontes para las personas.
En el cierre del diálogo, Díaz-Canel manifestó su deseo de paz con Estados Unidos y pidió que cesen las amenazas militares.
“Lo que debemos buscar es un mundo mejor. Un mundo en el que prevalezca el multilateralismo, en el que se eliminen la filosofía del saqueo, la filosofía de la guerra, las amenazas, las sanciones y los bloqueos unilaterales y coercitivos”, concluyó.
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