
Un incendio en la unidad 1 de la Central Termoeléctrica Ernesto Guevara de la Serna, en Santa Cruz del Norte, Mayabeque, agravó este viernes 16 de octubre la crisis eléctrica de Cuba. Según los reportes oficiales citados en la información facilitada, la salida de la máquina dejó al país con una disponibilidad de apenas 740 megavatios (MW) y una previsión de afectación de 2.190 MW para el horario nocturno.
El fuego comenzó a las 6:55 de la mañana, de acuerdo con el parte atribuido a Cubadebate. La unidad quedó fuera de línea y los bomberos acudieron a la instalación para combatir el siniestro.
La Unión Eléctrica (UNE) informó que los equipos de emergencia trabajaban en la extinción y anunció que ampliaría los detalles. El comunicado inicial no precisó las causas del incendio, el alcance de los daños ni el tiempo que podría permanecer paralizada la unidad. Tampoco incluyó información sobre posibles lesionados.
Una generación insuficiente para cubrir la demanda
La emergencia golpeó a un Sistema Electroenergético Nacional que ya operaba con numerosas centrales averiadas y una capacidad muy inferior a las necesidades del país.
Según las cifras del parte reproducido, durante la mañana había una disponibilidad de 740 MW frente a una demanda de 2.260 MW. La afectación reportada a esa hora ascendía a 1.540 MW.
Para el horario de mayor consumo, la UNE proyectó una demanda de 2.900 MW, mientras la disponibilidad permanecería en 740 MW. Ese balance arroja un déficit de generación de 2.160 MW y una afectación prevista de 2.190 MW.
De cumplirse esa proyección, la generación disponible equivaldría a aproximadamente una cuarta parte de la demanda nocturna. La diferencia anticipa una jornada de cortes extensos, aunque esas cifras nacionales no permiten determinar cuántas horas estará sin electricidad cada localidad.
Varias termoeléctricas fuera de servicio
El incendio se sumó a una cadena de indisponibilidades en las principales plantas del país. El reporte también situaba fuera de servicio por averías a la unidad 2 de Santa Cruz, la central Antonio Guiteras, en Matanzas, la unidad 2 de Felton, en Holguín, y las unidades 3 y 6 de Renté, en Santiago de Cuba. Otras tres unidades permanecían en mantenimiento, según la información aportada.
La coincidencia de tantas máquinas paralizadas reduce las opciones para compensar nuevas pérdidas de generación. En ese escenario, la salida de otra unidad aumenta la presión sobre el resto del sistema y dificulta reducir los apagones.
Los cortes ya habían superado las previsiones del jueves
La situación era crítica antes del siniestro. Durante el jueves, el servicio eléctrico estuvo afectado las 24 horas y alcanzó una afectación máxima de 2.094 MW a las 7:30 de la noche, según el balance citado de la UNE.
El organismo reconoció que el resultado fue superior a lo previsto y lo relacionó con fallas en las unidades 3 y 4 de la termoeléctrica de Cienfuegos y en la unidad 2 de Santa Cruz. El incendio del viernes añade otra emergencia a ese deterioro y vuelve a alejar la posibilidad de una recuperación inmediata del suministro.
Familias pendientes de los daños y del regreso de la unidad
Para la población, la falta de electricidad prolonga las dificultades para conservar alimentos, cocinar, bombear agua o mantener en funcionamiento pequeños negocios. La incertidumbre aumenta cuando las averías obligan a modificar los programas de interrupciones.
La evolución de la jornada dependerá de la extinción del fuego, la evaluación técnica de la unidad 1 y la posibilidad de recuperar otras máquinas. El reporte inicial no ofreció una fecha de reincorporación de la unidad incendiada.
Mientras se esperan nuevas precisiones, el balance anunciado apunta a otra noche de fuertes apagones en Cuba, con una capacidad de generación profundamente insuficiente para atender la demanda.








