Previamente, el embajador Ernesto Soberón, representante permanente ante el organismo internacional con sede en Nueva York, dejó claro que las voces del pueblo cubano no eran las que estaban dentro del recinto escogido aquí y recordó que la gran mayoría del mundo quiere la eliminación del bloqueo.
El pasado 16 de octubre, Soberón denunció ante la prensa las presiones y maniobras del Gobierno de Estados Unidos previo a la votación anual contra el bloqueo en la Asamblea General.
Anticipó entonces que esa reunión se trata de «una maniobra de motivación política, organizada de manera cuestionable, cuyo claro propósito es atacar a Cuba, promover una narrativa hostil contra nuestro país y utilizar las instalaciones de las Naciones Unidas para impulsar la agenda política del Gobierno de los Estados Unidos contra un Estado miembro soberano».

«Que quede claro: las Naciones Unidas no son una plataforma para la persecución política, la injerencia en los asuntos internos de los Estados ni las campañas destinadas a socavar su soberanía», enfatizó el embajador al insistir que tal iniciativa viola las normas que rigen el uso de las instalaciones de la ONU.
“También resulta evidente el doble rasero”, añadió el representante de la isla al apuntar que “Estados Unidos sigue acumulando cuotas impagadas al presupuesto ordinario de las Naciones Unidas, socavando así la estabilidad financiera de la Organización, al tiempo que utiliza fondos públicos y el dinero de los contribuyentes para organizar reuniones ajenas a la agenda de la ONU”.
Soberón recalcó que “mientras Estados Unidos organiza un evento para atacar a Cuba en la sede de las Naciones Unidas, evita deliberadamente abordar el único punto de la agenda de la ONU dedicado específicamente a Cuba: la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que el propio Estados Unidos impone a nuestro país”.
Señaló que “esta no es una iniciativa aislada. Se produce en un contexto de intensificación de la intimidación, el acoso y la presión política contra países soberanos —particularmente en las últimas semanas—, en un esfuerzo por obligarlos a cambiar el sentido de su voto sobre la resolución cubana contra el bloqueo, la cual se examinará los días 27 y 28 de octubre”.
El diplomático recordó que “el propio Secretario de Estado de los Estados Unidos se ha dirigido directamente a jefes de Estado y de Gobierno en un intento desesperado por presionarlos para que cambien la posición y el voto de sus países respecto a dicha resolución”.
La reunión no es más que «una farsa política destinada a desviar la atención internacional del creciente rechazo al bloqueo y a socavar el apoyo al proyecto de resolución».
Cuba denuncia reunión “clandestina” de EU en la ONU para socavar resolución contra el bloqueo
Darren García
Contralínea
El representante permanente de Cuba ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ernesto Soberón Guzmán, denunció que Estados Unidos organizó una reunión “clandestina” en las instalaciones del organismo internacional para difundir acusaciones contra la isla y debilitar el respaldo a la resolución que exige el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington, cuya discusión está prevista para los días 27 y 28 de octubre.
El diplomático calificó el encuentro como “una reunión clandestina absolutamente ajena a la agenda” de Naciones Unidas, cuyo propósito, aseguró, fue “difundir mentiras sobre Cuba” e imponer una narrativa que permita justificar la política estadunidense hacia la nación caribeña.
Según Soberón Guzmán, Washington busca presentar una versión distorsionada de la situación cubana “para justificar su política de agresión al pueblo cubano, como si alguno de los pretextos esgrimidos pudiera justificar una conducta criminal de la nación más poderosa de la Tierra”.
Asimismo, sostuvo que Estados Unidos pretende “dañar y socavar” el respaldo internacional a la resolución contra el bloqueo, ante la perspectiva de que una mayoría de los Estados miembros de la ONU vuelva a pronunciarse a favor de poner fin a las restricciones impuestas a la isla.
En octubre de 2025, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la resolución que pide el levantamiento del embargo económico, comercial y financiero contra Cuba, con 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones.
El representante cubano afirmó que entre los asistentes al encuentro organizado por Washington habría personas vinculadas al Departamento de Estado, algunas de ellas con presuntos antecedentes criminales o nexos con “organizaciones terroristas que han causado la muerte y el sufrimiento de los cubanos”.
También cuestionó que la reunión se realizara con “representantes de un grupo pequeño, selectivo y discriminatorio de Estados miembros”, y lamentó que la Secretaría de la ONU no impidiera su celebración, “a pesar de nuestras repetidas advertencias”.
El embajador subrayó que el asunto que corresponde discutir formalmente a los Estados miembros es el bloqueo impuesto por Washington y la necesidad de poner fin a esa política, no las acusaciones formuladas en un encuentro ajeno a la agenda oficial de la Asamblea General.
“La única cuestión real y legítima que tienen ante sí los Estados Miembros, la que tiene un tema en la agenda de la Asamblea General, es el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba y la necesidad de poner fin a esos abusos”, declaró, en rechazo a que el asunto se abordara mediante lo que calificó como “una reunión oscura”.
Soberón Guzmán acusó al gobierno estadunidense de utilizar el discurso de los derechos humanos para justificar medidas que, a su juicio, vulneran la soberanía y el derecho a la autodeterminación del pueblo cubano.
El diplomático sostuvo que el objetivo de esa política es quebrar la voluntad de la población y subvertir el orden constitucional de Cuba, propósito que, afirmó, Washington ha perseguido durante décadas sin conseguirlo.
“Cuba está aquí, no allá adentro. Los representantes del pueblo cubano están aquí, no con ellos. Y la gran mayoría de la ONU está con nosotros, igual que lo estará una vez más el 27 y 28 de octubre. Si alguien en el gobierno de Estados Unidos piensa que va a quebrar la determinación y la unidad del pueblo cubano, está perdiendo su tiempo, sus esfuerzos y no pocos recursos. Jamás doblaremos las rodillas. No nos rendiremos”, concluyó.