Cuando el pluriempleo sostiene la mesa, pero pisa el freno de la salud (+Infografía)
Portada Radio Angulo

Cuando el pluriempleo sostiene la mesa, pero pisa el freno de la salud (+Infografía)

En el argot cotidiano de nuestra isla hay una frase que no necesita traducción ni diccionarios: «hay que estar en algo». Detrás de esas palabras no hay ambición de riquezas ni lujos superfluos; hay una búsqueda honesta y desgastante por garantizar lo elemental. Hoy, la canasta familiar y los gastos básicos de la casa no responden a la matemática de un solo salario estatal, y la respuesta del cubano ha sido la de siempre: multiplicarse. El pluriempleo en Cuba dejó de ser una excepción para convertirse en la norma de supervivencia.

El esfuerzo cotidiano por garantizar el sustento

Es el maestro que en las tardes imparte repasos particulares, el técnico que asume labores de mensajería o ventas al terminar su jornada en la empresa, el profesional que combina el sector estatal con un emprendimiento privado o la reventa de productos básicos. Se trabaja en el sector público por vocación o compromiso, y se «lucha» en el privado o informal para que la cuenta final del mes tenga algún sentido.

Ese esfuerzo es profundamente digno. Demuestra la resiliencia y el coraje de hombres y mujeres que no se rinden ante la escasez y que están dispuestos a entregar hasta la última gota de su energía para que a su familia no le falte el plato en la mesa. Sin embargo, este ritmo despiadado cobró una factura silenciosa pero implacable.

La factura que no se ve: Cuando el cuerpo dice «basta»

Extender la jornada laboral a 14 o 16 horas diarias, sumado al estrés del transporte, las colas y los imprevistos de la cotidianidad, expone al organismo a un desgaste acelerado. El agotamiento crónico o burnout no es una frase teórica, se traduce en realidades médicas concretas:

Salud cardiovascular: El estrés sostenido e insomnio elevan los niveles de cortisol, desencadenando hipertensión y aumentando el riesgo de accidentes cerebrovasculares.

Deterioro del sistema inmune: La falta de descanso debilita las defensas, dejando al cuerpo expuesto a virus e infecciones recurrentes.

Salud mental y emocional: La ansiedad constante, la irritabilidad y la depresión suelen aparecer cuando se elimina el tiempo de ocio y desconexión.

Impacto familiar: El agotamiento reduce el espacio para el afecto, la crianza y el disfrute en el hogar, tensionando las relaciones con la pareja y los hijos.

Organizar la rutina sin empeñar la salud

Aunque la presión económica obliga a mantenerse activos, es vital recordar que sin salud no hay sustento posible. Proteger la integridad física y mental debe ser una prioridad estratégica en medio de la crisis.

Establecer límites claros: Es indispensable fijar una hora de cierre para la jornada laboral, sin importar cuántos compromisos queden pendientes. El cuerpo necesita saber cuándo termina el deber.

Priorizar el descanso biológico: Dormir al menos 6 o 7 horas continuas no es un lujo, es una necesidad biológica para la regeneración celular y la estabilidad mental.

Agrupar tareas por eficiencia: Evitar la dispersión. Si se realizan ventas, entregas o trámites particulares, es mejor concentrarlos en bloques de tiempo específicos en lugar de interrumpir constantemente el día.

Delegar en el núcleo familiar: La «luchita» no puede recaer sobre los hombros de una sola persona. Distribuir las tareas domésticas y de gestión aminora la carga del proveedor principal.

Reservar espacios de desconexión: Dedicar al menos 30 minutos al día a conversar, caminar o simplemente descansar la mente sin pensar en números ni cuentas.

Llevar el pan a la casa es un acto de amor y valentía, pero cuidar al proveedor de ese pan lo es aún más. En medio de las tormentas cotidianas, recordar que el recurso más valioso de cualquier hogar es la salud de quienes lo sostienen sigue siendo la lección más importante.

Infografía sobre cómo gestionat el tiempo

La entrada Cuando el pluriempleo sostiene la mesa, pero pisa el freno de la salud (+Infografía) se publicó primero en Radio Angulo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *