Llegar al banco, conocer el día que corresponde el pago de la jubilación y encontrar un rostro dispuesto a ayudar puede marcar la diferencia para un adulto mayor.
En Unión de Reyes, desde hace algún tiempo, organizan este pago por días; lo que contribuye a reducir esperas y aglomeraciones. La alternativa, valorada por los propios jubilados, también permite al personal bancario planificar mejor la atención, aun cuando persisten dificultades con la conectividad y la disponibilidad de efectivo.
“Es una buena experiencia venir al banco y cobrar con este sistema por días”, afirma Bárbara Freire Mederos. Para la jubilada, el trato de los trabajadores es bueno y reconoce que, cuando la conexión falla, buscan variantes para evitar que los beneficiarios tengan que esperar innecesariamente. Entre dichas soluciones, menciona la entrega de comprobantes que permiten organizar el cobro, mientras se restablece la conexión.
Mercedes Rodríguez Fundora también considera favorable esta forma de pago. A su entender, permite conocer de antemano cuándo corresponde acudir al banco y evita la concentración de muchas personas en la sucursal. Sin embargo, afirma que las demoras provocadas por la cobertura constituyen uno de los principales inconvenientes.
Juan Carlos Díaz coincide con tales criterios. “Ya sabes el día que te toca; cuando vienes, está tu dinero ahí, sin tener que hacer un maratón”, expresa.
BUSCAR SOLUCIONES ANTE LAS DIFICULTADES
Desde la sucursal 3772 del Banco Popular de Ahorro en Unión de Reyes, Erianna Dayneris León Posada, gerente contable, explica que uno de los principales objetivos de este mecanismo consiste en evitar que los adultos mayores permanezcan durante largos períodos en el portal de la institución, cuando existen dificultades con la conexión. “Recogemos los documentos de quienes se encuentran aquí y trabajamos de forma manual para que puedan cobrar sin hacer estancias muy prolongadas”.

Una vez restablecido el servicio, el personal incorpora al sistema las operaciones realizadas y completa el proceso.
La disponibilidad de efectivo también afecta el pago de las jubilaciones. Según León Posada, durante varios meses, algunos beneficiarios acumularon pagos pendientes debido a esta situación; si bien ya el banco pudo solucionar esos atrasos y atender las mensualidades correspondientes.
A estas dificultades también se suman las condiciones materiales de la sucursal. La funcionaria señala problemas con las impresoras, lo cual perjudica tanto a trabajadores como a clientes.
No obstante, destaca que la incorporación de soluciones asociadas a la matriz energética favorece el funcionamiento de la unidad, sobre todo a la hora de enfrentar interrupciones del servicio eléctrico.
EMPATÍA, PILAR IMPORTANTE
En la sucursal, donde predominan las trabajadoras, la atención a los adultos mayores requiere también paciencia y sensibilidad.
León Posada refiere que el colectivo procura comprender las características de cada beneficiario y brindar una asistencia acorde con sus necesidades. “Son personas a las que no siempre resulta fácil explicar determinado procedimiento, y tratamos de llevarlas con ecuanimidad, para que no se sientan mal”, argumenta esta joven bancaria con la simpatía que la caracteriza.

Para la gerente contable, detrás de cada persona que llega a la sucursal puede estar un familiar o un vecino, razón por la cual el buen trato constituye una prioridad. Así, mientras los jubilados valoran la organización por grupos y la atención recibida, los trabajadores enfrentan diariamente los obstáculos que impone la conectividad, la disponibilidad de efectivo y las condiciones materiales.
El propósito de este colectivo consiste en que cobrar la jubilación sea un proceso cada vez más organizado, ágil y humano; donde la espera inevitable no se convierta en abandono, y donde cada adulto mayor encuentre, además de su pago, la atención que merece.

